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El próximo jueves, día 12, la seguridad y la salud laboral volverán a situarse en el centro del debate profesional con la celebración del XXV Congreso de la Fundación San Prudencio de Seguridad y Salud Laboral.
Será el Palacio de Congresos Europa. Un encuentro que reunirá a expertos, responsables institucionales, mutuas y empresas para analizar uno de los grandes retos actuales del mercado de trabajo: el aumento del absentismo y la sostenibilidad del sistema de incapacidad temporal. En este contexto participará Pedro Pablo Sanz, director gerente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), quien aportará la visión de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social en un momento marcado por cifras récord en incapacidad temporal por contingencias comunes.
Desde la perspectiva de AMAT, ¿cuáles son las causas principales del absentismo laboral y cómo distinguen entre causa y consecuencia en la práctica?
Dentro de este concepto, hay que destacar que las bajas laborales derivadas de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (en adelante, ITCC) se encuentran en máximos históricos y con unos crecimientos exorbitantemente alarmantes y escandalosos. A modo de ejemplo, en España la Incidencia Media Mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos por el Total Sistema se ha incrementado un 81,24% en los últimos diez años (de 20,95 procesos al mes en el año 2015 a 37,97 procesos al mes en el año 2025), situación similar a la acontecida en el País Vasco cuya Incidencia Media Mensual ha aumentado un 94,55%, en este mismo periodo de tiempo, pasando de 23,66 procesos al mes en 2015 a 46,03 procesos al mes en 2025. Debido a lo anterior, las causas que se consideran que han tenido un mayor impacto, a la hora de agravar este problema, serían las siguientes: Un marco de relaciones laborales excesivamente garantista, un incremento del Paternalismo familiar, un cambio de valores y de preferencias frente al compromiso y responsabilidad con el trabajo, una aparente menor resistencia a la enfermedad muy leve, un uso abusivo e indebido de la prestación de ITCC, un aumento de la carga asistencial con alargamiento de las listas de espera, una falta de control por parte de los Servicios Públicos de Salud y del Instituto Nacional de la Seguridad Social, que además lleva asociado una mayor facilidad para la obtención de una baja derivada de ITCC y, por último, una descoordinación entre los agentes implicados que gestionan la prestación de ITCC.
¿Qué papel tienen las mutuas en la prevención de riesgos y en la reducción de bajas laborales más allá de la gestión de accidentes?
En la actualidad, y a pesar de contar con recursos restringidos, las Mutuas colaboran en la gestión de prestaciones dentro del ámbito de la Seguridad Social, tanto para Contingencias Profesionales, como para Contingencias Comunes, llevando a cabo actuaciones en materia de Prevención de Riesgos Laborales con cargo a las Cotizaciones Sociales, consistentes en prestaciones orientadas al control y reducción de las Enfermedades Profesionales y los Accidentes de Trabajo y, sin olvidar, todas aquellas actividades de asesoramiento a sus Empresas asociadas y a los trabajadores autónomos que protegen, con el objetivo de que adapten sus puestos de trabajo para recolocar a los trabajadores accidentados o con patologías de origen profesional.
“ Una falta de control por parte de los Servicios Públicos de Salud y del Instituto Nacional de la Seguridad Social ”
En los procesos de baja derivados de una Incapacidad Temporal por Contingencias Profesionales (en adelante, ITCP), ya sea una Enfermedad Profesional, o bien, un Accidente de Trabajo, las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social prestan la asistencia sanitaria integral y emiten el alta médica a sus trabajadores protegidos que, en el ejercicio 2025, eran el 97,30% del total de los trabajadores del país. Cabe destacar que, en los últimos 25 años, la Incidencia Media Mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos ha descendido un 210% en los Accidentes de Trabajo con Baja y en un 140% en las Enfermedades Profesionales. Si estos datos se comparan con los indicados en la pregunta anterior, se puede constatar que la evolución de las bajas presenta comportamientos muy dispares de cuando éstas son derivadas de una ITCC y, por lo tanto, son los Servicios Públicos de Salud los que prestan la asistencia sanitaria integral y emiten el alta médica, a cuando esas mismas patologías son derivadas de una ITCP y son las Mutuas las que realizan todo lo anterior.
“ Las Empresas no tienen ninguna responsabilidad sobre las Enfermedades Comunes y los Accidentes no Laborales" ”
Por este motivo, desde esta Asociación, se viene reclamando que las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social cuenten con la facultad de prestar la asistencia sanitaria integral y la de emitir las altas médicas en los procesos de ITCC, al menos, en aquellos procesos derivados de una patología traumatológica, osteoarticular o psicológica, estableciendo un mecanismo de garantía para los trabajadores, tal y como ya existe en las Contingencias Profesionales. Asimismo, convendría recordar que los médicos de las Mutuas son los mismos que los de los Servicios Públicos de Salud, han estudiado en las mismas universidades y actúan bajo el mismo código ético y deontológico.
¿Qué desafíos existen en la coordinación entre mutuas, empresas y administración para garantizar una gestión efectiva del bienestar laboral?
En primer lugar, convendría recordar que las Empresas no tienen ninguna responsabilidad sobre las Enfermedades Comunes y los Accidentes no Laborales, sin perjuicio de poner en valor, el esfuerzo de algunas compañías que están desarrollando, en la medida de sus posibilidades, estrategias orientadas a mejorar la salud general de sus trabajadores que está fuera de su órbita de organización y del concepto de seguridad y salud en el trabajo. Asimismo, y en la medida de lo posible, habría que mejorar la coordinación entre los agentes implicados que gestionan la prestación de ITCC a través de los Convenios de colaboración entre el Instituto Nacional de la Seguridad Social, los Servicios Públicos de Salud y las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.
Si pudiera dar un consejo a las empresas para mejorar la salud laboral de sus trabajadores y reducir el absentismo, ¿cuál sería?
Sin perjuicio de lo indicado en la preguntar anterior, promover la salud en las Empresas implica consolidar una cultura organizacional que debe ser impulsada desde la dirección y transmitida a toda la organización. Para lograrlo, es necesario adoptar un enfoque transversal que, partiendo del control de los aspectos relacionados con la seguridad y salud en los procesos, permita identificar oportunidades de mejora orientadas a favorecer el bienestar de las personas que integran la Empresa.
“ En los últimos 25 años, la Incidencia Media Mensual ha descendido un 210% en los Accidentes de Trabajo con Baja ”
Los programas de salud y bienestar deben desarrollarse con la misma rigurosidad que cualquier otro componente del modelo de gestión empresarial. Por ello, es fundamental que se definan a partir de un análisis de necesidades, estableciendo metas claras, planificando acciones y evaluando resultados. Este proceso debe incluir la identificación de áreas de mejora y su integración con las estrategias establecidas para el control de los riesgos, con el fin de construir un sistema que armonice la protección y la promoción de la salud. Sin duda, impulsar la salud y el bienestar en el entorno laboral debe traducirse en mejoras significativas y verificables, tanto en la reducción de enfermedades y los costes asociados, como en el incremento de la productividad, la motivación del personal y la creación de un clima laboral más positivo.