Un diagnóstico impulsado por el hub de innovación Ontzi revela que más del 90% de las empresas alimentarias vascas se encuentra todavía en fases tempranas a la implantación del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) y que el 63% desconoce si podrá cumplir los objetivos de contenido reciclado fijados para 2030.
Cerca de 140 profesionales del sector alimentario, la industria auxiliar, centros tecnológicos, empresas de packaging e instituciones participaron este pasado jueves en Barakaldo en el IV Encuentro para la Innovación en Envases y Embalajes Alimentarios de Euskadi que ha abordado los retos de la implantación del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), la reciclabilidad y la innovación.
Uno de los mensajes más destacados de la jornada fue que la adaptación al Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) ya no puede abordarse como un reto a largo plazo, sino como una necesidad inmediata para las empresas de la cadena alimentaria.
El pasado 12 de agosto entraron en vigor algunos de los primeros aspectos clave del Reglamento (UE) 2025/40, entre ellos nuevas exigencias relacionadas con la documentación técnica y las declaraciones de conformidad de los envases.
Los resultados del diagnóstico sectorial impulsado por Ontzi entre 35 empresas agroalimentarias confirman, sin embargo, que el sector se encuentra todavía en una fase inicial de adaptación. Más del 90% de las empresas considera que está en fases tempranas de preparación para el PPWR, mientras que cerca de la mitad reconoce tener un conocimiento limitado de las obligaciones que le resultan de aplicación.
Cada vez son más los alimentos envasados.
Material reciclado y reutilización
Los principales retos se concentran en ámbitos como la reciclabilidad, la incorporación de material reciclado y la reutilización. El 43% de las empresas todavía no ha evaluado la reciclabilidad de sus envases y únicamente el 14% ha implantado mejoras efectivas en este ámbito.
Además, el 63% desconoce si podrá cumplir los objetivos de contenido reciclado establecidos para 2030 y el 74% no participa actualmente en sistemas de reutilización o retorno de envases.
"Aunque algunos de los objetivos más exigentes tienen como horizonte 2030, las decisiones necesarias para alcanzarlos deben adoptarse mucho antes. La adaptación de materiales, la validación de alternativas con proveedores, la generación de documentación técnica o la mejora de la reciclabilidad son procesos que requieren planificación, inversión y tiempo", señaló la directora de ELIKA Fundazioa, Arantza Madariaga, durante el cierre del encuentro. Un total de 20 empresas y agentes tecnológicos presentaron en la jornada soluciones innovadoras para avanzar hacia envases más sostenibles.
Reglamento europeo
El encuentro permitió analizar algunos de los principales retos que marcarán el futuro del envase alimentario, entre ellos la implantación del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), el desarrollo del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), los desafíos asociados a la reciclabilidad y el papel de la innovación como palanca para mejorar la competitividad empresarial.
El director de Política e Industria Alimentaria del Gobierno Vasco, Iker Iglesias, inauguró el encuentro y destacó el valor de la colaboración para afrontar la transformación que vive el sector del packaging alimentario. Según dijo, los nuevos retos regulatorios y ambientales afectan a toda la cadena de valor y solo se podrán abordar "con éxito" desde la colaboración.
Subrayó igualmente que Euskadi cuenta con capacidades industriales, tecnológicas y científicas de "primer nivel", y que espacios como Ontzi "permiten conectarlas, compartir conocimiento y avanzar hacia un modelo alimentario más sostenible, seguro y competitivo".
Tras la bienvenida institucional, Lourdes Huerta, socia y directora de Industria y Sostenibilidad en VINCES de VINCES, analizó la evolución del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), poniendo el foco en las obligaciones ya definidas, los aspectos pendientes de desarrollo y las decisiones que las empresas deberían empezar a adoptar para anticiparse a los próximos requisitos.
La implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) centró otra de las sesiones de la jornada y representantes de Carrefour, Veolia y UCE, moderados por Lourdes Huerta, abordaron cómo se construye un sistema de estas características en la práctica y los retos que plantea para los distintos agentes implicados.
Innovación
La innovación ocupó igualmente un espacio destacado y la directora de PACKNET, Belén García, presentó las principales tendencias que están marcando la evolución de los envases.
Posteriormente se dio paso a la mesa redonda con representantes de Artzai Gazta, Jealsa, FIAB y Tecnalia, quienes compartieron diferentes perspectivas sobre cómo la innovación en packaging puede contribuir a responder a las nuevas exigencias regulatorias, ambientales y de mercado sin perder de vista la competitividad de las empresas.
La jornada congresual concluyó con una mesa redonda moderada por el director general de Basque Food Cluster, Jon Ander Egaña, y con la participación de Bilibin Circular, Eroski, Paturpat e ITENE.
En este contexto, se presentó la herramienta de reciclabilidad de ONTZI, una solución digital que permite a las empresas alimentarias vascas realizar un autodiagnóstico de la reciclabilidad de sus envases. La herramienta pretende facilitar la toma de decisiones y ayudar a las empresas a prepararse para los futuros requisitos del PPWR.
El encuentro contó además con una zona expositiva en la que han participado ATS-Tanner, BiooPack, DIBAL, Enplater, Fibtray, Futamura, Gaiker, Idematika, Iflex Flexible Packaging, Inka Palet, JB Packaging, Menshen, Novamont, Nutripack, RE-UZ, Smurfit WestRock, Solidus, Titan Eco Sostenible, Tosca y Vrizzo.
Las soluciones
Las soluciones presentadas abarcan ámbitos como los materiales compostables y biobasados, la reducción del uso de plástico, los envases reciclables y reutilizables, las bandejas de fibra celulósica, las soluciones monomateriales, el enfajado sostenible, el etiquetado bajo demanda, los sistemas de reutilización y pooling, así como herramientas para optimizar los procesos logísticos y reducir el impacto ambiental del packaging.
La zona expositiva permitió acercar estas soluciones a las empresas alimentarias y favorecer el contacto entre quienes desarrollan nuevas tecnologías y quienes deben afrontar los retos derivados de la transición hacia envases más sostenibles.