Osakidetza ha activado ya el 85 % de las medidas incluidas en el Pacto de Salud, cuando se cumplen diez meses de su firma por parte de 22 de los 28 agentes de este foro impulsado por el Ejecutivo Pradales para definir el nuevo rumbo de la sanidad pública las próximas décadas. Más allá del aspecto meramente operativo, el Pacto se ha visto reforzado con la incorporación a la fase de control de UGT, CCOO y el Sindicato de Enfermería (Satse), que se descolgaron de la Mesa durante la negociación. Ya solo Sumar, el Sindicato Médico y LAB (ELA nunca tomó parte) siguen al margen de este acuerdo histórico alcanzado por los principales agentes del sector sanitario como los pacientes, los colegios médicos y de enfermería, universidades vascas, además de la propia Osakidetza y el Departamento de Salud, con voz pero sin voto. En total, 550 especialistas aportaron al documento final a lo largo de los diez meses que llevó cocinar el Pacto.
Valoración de los agentes
A la salida de la reunión de seguimiento celebrada en Gasteiz, la impresión general no sonaba a autocomplacencia, puesto que la tarea que aún hay por delante es, en palabras del consejero Alberto Martínez, “una maratón colectiva”. No obstante, la mayoría de los agentes —excepto PP y EH Bildu— reconocieron que se han producido “mejoras” en el funcionamiento de Osakidetza. Especialmente simbólicas han sido las palabras de una de las voces más críticas durante las negociaciones, las de la secretaria general de Satse Euskadi, Amaia Mayor, quien ha destacado el "avance importante" que se ha logrado en "muchas" de las medidas recogidas en el Pacto. A preguntas de la prensa, Mayor ha afirmado que las iniciativas presentadas por el Departamento de Salud en este encuentro son "muy interesantes", a la vez que ha invitado a Osakidetza a "seguir avanzando en el ámbito negociador sobre las condiciones de trabajo del personal", dado que las conversaciones mantenidas en los últimos meses han aportado "aspectos positivos" en cuestiones como los procesos de estabilización o las condiciones de trabajo de la plantilla.
Iniciativas estratégicas y OPE
Precisamente, la oferta de 5.426 plazas de la OPE de junio —2.160 de nueva creación— correspondientes a las vacantes de los años 2023, 2024 y 2025 es una de las diez iniciativas estratégicas implementadas que mayor impacto van a generar a corto plazo. El otro gran proyecto que ya se está tramitando es la creación de un Consejo Asesor de Transformación en Salud, un órgano concebido para acelerar el cambio organizativo del sistema sanitario, alineando las estrategias para acompañar los cambios estructurales futuros y hacer un seguimiento del avance del Pacto.
Un paciente cogiendo una cita en un ambulatorio.
Actualmente, algo menos de nueve de cada diez iniciativas previstas ya están operativas, lo que supone que 282 de las 332 medidas diseñadas están generando cambios reales en Osakidetza. El consejero ha subrayado que este avance no es una carrera de velocidad, sino una reforma profunda que ya muestra resultados en áreas críticas como la Atención Primaria y la salud mental. Por estado, 133 de las iniciativas se encuentran en fase inicial (40 %), 103 en nivel medio (31 %) y 46 en avanzado (14 %). Martínez ha insistido en que no se trata de "correr 42 kilómetros esprintando", sino de construir un sistema "más sólido, estable y capaz de adaptarse" a las necesidades presentes y futuras de la población.
Inversiones e infraestructuras
Entre los hitos alcanzados gracias a esta unidad de acción destacan la puesta en marcha de rutas asistenciales, la creación de unidades multidisciplinares para pacientes con ELA y la proyección de nuevos centros de salud. El despliegue de este Pacto Vasco de Salud incluye una inversión prevista de 1.600 millones de euros en equipamientos hasta el año 2032.
Para liderar esta nueva etapa, el Departamento ha modificado la estructura de Osakidetza con la creación de nuevas responsabilidades directivas y una subdirección específica de salud mental. El Plan de Acción 2026 sitúa a los centros de salud en el corazón del sistema con medidas inmediatas para mejorar la accesibilidad. El programa de infraestructuras prevé la construcción de 21 nuevos centros de salud y la reforma de otros ocho edificios. A nivel tecnológico se implementará la transcripción de voz en consultas y el acceso a imágenes desde la historia clínica, mientras que en la OSI Bidasoa se incorporarán nuevos perfiles como psicólogos y trabajadores sociales.
Salud mental y rutas asistenciales
Una de las grandes prioridades del pacto es el desarrollo de rutas asistenciales integradas para que el paciente y su familia conozcan de antemano todo su recorrido médico. Este modelo se aplicará especialmente en adicciones y patología infantojuvenil con el objetivo de reforzar la atención comunitaria y la cercanía al domicilio. Asimismo, se potenciará la atención a pacientes crónicos y se reducirán los tiempos de respuesta en patologías urgentes mediante vehículos de intervención rápida.
El Departamento de Salud también ha anunciado avances significativos en materia de prevención con la reducción de la edad del cribado de mama a los 45 años y el despliegue de la autotoma de cérvix. Destaca también el lanzamiento de HaurSare como nuevo modelo de cuidados paliativos pediátricos y la creación de una unidad específica para gestionar el proceso de la eutanasia con mayor apoyo a profesionales y ciudadanos. Este conjunto de medidas busca consolidar un sistema de salud más equitativo y moderno.
Martínez ha reconocido que en el contexto de la huelga de médicos en protesta por el estatuto marco impulsado por el Ministerio de Sanidad, "puede resultar paradójico" hablar de "avances y mejoras" en el servicio público de salud, dado que esta movilización está causando un "impacto" en las listas de espera y en la atención que se presta a los pacientes. El consejero ha mostrado su "preocupación" por esta huelga, por lo que ha vuelto a subrayar la importancia de "la escucha, el diálogo y el acuerdo". "La sanidad pública se transforma con las personas, no sin ellas", ha añadido.