La 50.ª edición del Alderdi Eguna reúne hoy en las campas de Foronda a distintas generaciones del PNV bajo el lema "Alderdia bizi". Antes de que comenzara el acto político, los asistentes hablaban de una cita que han compartido durante años con familiares y amigos, y también de lo que esperan del partido en el futuro.
Esa mezcla de memoria y futuro ha marcado la jornada. Los recuerdos de quienes llevan décadas acudiendo a Foronda han convivido con las expectativas de quienes se preparan para las próximas elecciones. Más tarde, ambas miradas han llegado también al escenario del acto político.
Entre recuerdos y próximas elecciones
Para Jon Insausti, alcalde de Donostia, volver a Foronda es como reunirse "con la familia, con la cuadrilla". Define el Alderdi Eguna como "una gran fiesta comunitaria" de personas a las que une el propósito de mejorar Euskadi. Su mirada va más allá de las próximas elecciones: cree que el PNV está preparado para afrontar "la siguiente década" y lo describe como "la I+D+i de la política vasca".
Una de las voces de esa nueva generación fue la de la lezamatarra Elene Bilbao, integrante de Euzko Gaztedi-EGI y encargada de abrir el acto político. Lleva acudiendo al Alderdi Eguna toda la vida y, antes de subir al escenario, reconocía sentir "orgullo y nervios". Después de horas de ensayo, le ilusionaba hablar ante la gente con la que siempre ha compartido la celebración. Para ella, venir es "estar en casa", rodeada de familiares y amigos.
Alderdi Eguna 2026.
Iban Rodríguez Etxebarria, alcalde de Leioa, vive hoy la jornada entre la "añoranza" y la "ilusión". Recuerda a su aitite Alfonso, con quien solía acudir al Alderdi Eguna y que ya no está, mientras este año ha venido con sus hijos. Sobre el momento del PNV, asegura que lo ve con cada vez más fuerza y reivindica su papel como "eje central del país".
Los recuerdos también acompañan a Mikel Hidalgo, candidato del PNV a la Alcaldía de Bilbao. En Foronda se cruza con amigos a los que ve pocas veces, en un día que para él mezcla familia y pasado. Pero la próxima cita ya figura en su horizonte: cree que el partido está fuerte, que va a "aguantar muy bien" y que volverá a ser la primera fuerza en Euskadi.
Itziar Carrocera, alcaldesa de Santurtzi y candidata a repetir en el cargo, tampoco falta a esta reunión que, dice, sirve para "cargarnos las pilas" ante el curso político. Mira alrededor y ve a gente de distintas edades, también jóvenes, como señal de un partido "fuerte" y "unido". De esa imagen extrae el mismo pronóstico que Hidalgo: confía en que el PNV vuelva a ser la primera fuerza en las próximas elecciones.
Mikel Hidalgo, candidato del PNV a la Alcaldía de Bilbao, e Itziar Carrocera, alcaldesa de Santurtzi, posan junto a otros asistentes en el Alderdi Eguna.
Amigos más allá de Euskadi
La celebración también reúne a quienes han llegado desde fuera de Euskadi. Mojtar Labuehi Emboiric, recién nombrado delegado en Euskadi de la República Árabe Saharaui Democrática, acude con una delegación del pueblo saharaui y, al hablar de su presencia en Foronda, destaca la acogida. Le ha impresionado la organización, pero sobre todo le resulta grato estar, como dice, "entre amigos". La expresión enlaza con esa idea de familia y de encuentro que se repite entre los asistentes: para él, hoy también hay un lugar en la campa.
Y no era la única delegación que había hecho suyo el camino a Foronda. Entre las ikurriñas asomaban también la bandera de Ecuador y la de Togo, como muestran las imágenes de la jornada. Representantes de otros pueblos compartieron la celebración con la militancia: una forma de entender el Alderdi Eguna que amplía ese "entre amigos" de Mojtar más allá de Euskadi.
Grupos de Ecuador, Togo y el pueblo saharaui, este domingo en el Alderdi Eguna.
Del relevo al escenario
La misma Elene Bilbao que minutos antes confesaba sus nervios ante el micrófono ha abierto el acto político mirando hacia atrás y hacia delante. Ha recordado que hace 49 años se celebró el primer Alderdi Eguna en Aralar y que ella, como muchos de los presentes, acude desde pequeña. Pero su intervención no se ha quedado en la memoria familiar: ha reivindicado a las mujeres que contribuyeron a construir Euskal Herria sin recibir reconocimiento y ha reclamado una Euskadi donde se pueda vivir, trabajar y decidir en igualdad y libertad.
La integrante de EGI también ha defendido el derecho a estudiar y trabajar en euskera, una vivienda accesible y la oficialidad de la Euskal Selekzioa. En este último punto ha dirigido un reproche a EH Bildu por su abstención en el avance de las selecciones de pelota y surf. Y, ante la cercanía de las elecciones, ha llamado a los jóvenes a "mojarse" y a participar en política. "Creo que está claro que hay relevo generacional", ha dicho, después de dirigirse directamente al lehendakari y a Aitor Esteban.
La palabra dada
Pradales ha recogido ese hilo generacional para volver al primer Alderdi Eguna. Entre quienes trabajaron para organizar aquella cita en Aralar estaban su padre y su tío, ha contado el lehendakari, que ha agradecido el compromiso de quienes levantaron la fiesta y de quienes han seguido haciéndolo posible año tras año. Ha enlazado ese recuerdo con la apuesta del PNV por el autogobierno y con el legado de los anteriores lehendakaris.
Imanol Pradales durante su intervención en el Alderdi Eguna.
Desde ahí ha llevado el discurso a los problemas cotidianos. Ha hablado del coste de la vida, la vivienda, la educación, la atención primaria, la seguridad y las condiciones laborales de la juventud para defender que gobernar exige "pisar calle" y responder con medidas concretas. Y ha reservado su aviso más directo para Pedro Sánchez por las transferencias pendientes: "El tiempo se acaba". Pradales ha afirmado que aún está en manos del presidente del Gobierno español cumplir lo pactado antes del próximo Alderdi Eguna, pero ha advertido de que, "esté quien esté en Moncloa", el autogobierno "no es una moneda de cambio".
Pradales ha dirigido después la mirada hacia el otro posible escenario en Moncloa. Ha acusado a José María Aznar de volver a vestir "la armadura del nacionalismo español" y ha alertado de lo que, a su juicio, supondría un Gobierno del PP con Vox. "Ya les conocemos. Y sabemos de lo que son capaces", ha afirmado, antes de recordar la respuesta electoral del nacionalismo vasco hace 25 años. El lehendakari ha cerrado su intervención señalando la camiseta que llevaba puesta, con los colores de la ikurriña: "Hau da gure kamiseta! Hauek dira gure koloreak!"
El Lehendakari, Imanol Pradales, durante la celebración del Alderdi Eguna.
Un mensaje para 2076
Antes de que Aitor Esteban tomara la palabra, el PNV ha enterrado una cápsula del tiempo que se abrirá en el centésimo Alderdi Eguna, en 2076. El gesto ha unido las dos fechas que han recorrido la jornada: aquel primer encuentro en Aralar y el país que recibirán quienes vengan a Foronda dentro de medio siglo.
Aitor Esteban aplaude en su intervención en el Alderdi Eguna.
Esteban ha hecho de esa distancia el centro de su discurso. Ha reivindicado lo construido desde la salida de la dictadura y ha presentado las próximas elecciones como una decisión sobre quién defenderá a Euskadi en Madrid y quién seguirá gobernando sus instituciones. Al cerrar, ha devuelto la mirada a la cápsula: quienes la abran no podrán preguntar a esta generación qué quiso hacer, solo verán "qué país les dejamos". "Hace cincuenta años, aquella generación hizo su parte. Hoy la responsabilidad es nuestra", ha concluido.
La fiesta continúa en las campas
Asistentes al Alderdi Eguna conversan junto a una de las barras instaladas en las campas de Foronda.
La jornada no se agota en los discursos. Tras el acto político, las campas seguirán abiertas a los herri kirolak, la romería y la comida popular. Por la tarde, una disko festa pondrá música a una celebración que, para muchos de los que han llegado hoy a Foronda, empezó mucho antes de subir al escenario y continuará cuando se apaguen los micrófonos.