Política

EH Bildu vuelve a esquivar las declaraciones de rechazo y condena de los ataques a ertzainas

El Parlamento Vasco aprueba un texto de PNV y PSE que "rechaza enérgicamente" las agresiones a los agentes, pero EH Bildu se abstiene de nuevo
El lehendakari, Imanol Pradales, en el primer pleno ordinario del curso político que se ha celebrado este jueves en el Parlamento Vasco / Efe

La izquierda abertzale sigue sin sumarse a las declaraciones que condenan o rechazan las actitudes de acoso que han denunciado los ertzainas durante los meses del verano, donde se han producido algunos casos de hostigamiento en recintos festivos, o pintadas a la entrada de sus viviendas privadas. El debate ha regresado este jueves al Parlamento Vasco en la primera sesión ordinaria que se celebra tras las vacaciones del verano y tras el pleno de política general que protagonizó el lehendakari Pradales. La Cámara ha aprobado una enmienda de PNV y PSE que "rechaza enérgicamente las agresiones que pueda sufrir cualquier empleado público" y que "considera especialmente graves" las que sufren la Ertzaintza y las policías municipales, una declaración que se llevó el reproche del PP y de Vox porque, a su juicio, jeltzales y socialistas sustituyeron el término "condena" para conseguir la abstención de la izquierda abertzale y hacer que la declaración fuera más digerible sin emplear el término tabú para EH Bildu. La afirmación parte de una premisa que no es cierta: no hay novedad en la abstención de EH Bildu, que en los últimos tiempos ya había optado por ese sentido de voto para esquivar otras declaraciones, como ocurrió en el año 2022 con la condena de la agresión sufrida por un ertzaina fuera de servicio en Gasteiz. No es que haya pasado repentinamente del voto en contra a la abstención. Se abstuvo entonces, incluso aunque se hablaba de condena. Lo que provoca el desmarque de EH Bildu es el debate de fondo, porque no comparte que haya que dar protagonismo a estos episodios que denuncian los sindicatos de la Ertzaintza. Es más, en 2025 sí aceptó el término condena por primera vez, pero lo hizo para oponerse a la invasión de Ucrania. Por tanto, no es una cuestión de lenguaje, sino de fondo, de cuál es el hecho que se rechaza. Este jueves no ha respaldado ni la condena promovida por el PP, ni el rechazo de PNV y PSE.

Fuentes jeltzales consultadas por Grupo Noticias niegan que el empleo del término "rechazo" obedezca a una intencionalidad política. Lo atribuyen a que, al presentar una enmienda de sustitución a la propuesta del PP, aunque el espíritu sea similar, lo habitual es que se modifique la redacción. Se habla de rechazar, pero se rechaza "enérgicamente", que es un sustituto de la palabra "condena" que mantiene todas sus connotaciones sobre la gravedad y la contundencia de la denuncia. Si el PNV lleva desde el comienzo de la legislatura subrayando lo diferentes que son sus modelos y también sus discursos en materia de seguridad, no parece muy probable que haya cambiado el lenguaje y haya hecho renuncias porque quisiera buscar una fotografía con la izquierda abertzale precisamente en este debate.

Durante la sesión parlamentaria, desde EH Bildu tomó la palabra Gorka Ortiz de Guinea, y criticó primero a PP y Vox por acusar a la izquierda abertzale de orquestar una campaña de odio contra la Ertzaintza (una acusación "sumamente grave"). Y el resto de su intervención pretendió restar trascendencia a los episodios, como ya ocurrió en verano cuando Mertxe Aizpurua cuestionó el alcance real y el nivel de difusión que se estaba dando en los medios de comunicación a los "supuestos ataques" y las pintadas que no había visto nadie, porque no hubo foto sobre unos hechos registrados en Gernikaldea. Ortiz de Guinea rechazó las "profecías apocalípticas" porque el propio consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, aseguró que el verano había sido tranquilo en términos generales. Recordó que el consejero no vio motivaciones políticas detrás de algunos de estos incidentes, que tenían que ver más bien con el consumo de ciertas sustancias y con personas fichadas y con antecedentes por otro tipo de delitos. Esto es cierto, y en los últimos meses Zupiria no ha atribuido con trazo grueso todos estos casos a la izquierda abertzale ni ha dicho que el clima sea asfixiante como sugiere el PP, pero también es verdad que el consejero ha condenado y ha destacado la gravedad de cada uno de esos episodios y, aunque algunas agresiones no las han protagonizado jóvenes con militancia política, ha alertado de las consecuencias que puede tener el cuestionamiento de la legitimidad de la Ertzaintza que se realiza por parte de ciertos sectores políticos, a los que ha pedido pedagogía más de una vez. Se refería a la izquierda abertzale y la actitud mantenida durante décadas.

EH Bildu, por su parte, ha dicho este jueves que "el hecho más grave que ha habido este verano relacionado con enfrentamientos o actitudes policiales" no ha sido una agresión sufrida por los agentes, sino la muerte de Ander Sáenz en Santurtzi por el "salvajismo y violencia" de seis policías municipales. "Exigimos responsabilidades", recalcó. Además, reconoció que "claro que se debe respetar el principio de autoridad", pero "no solo a la Policía", sino también a "los profesores, los trabajadores sanitarios, trabajadores sociales...". Habló de 173 denuncias de agresiones sufridas por profesores. La idea de que hay una crisis de autoridad que afecta también a otros trabajadores públicos la comparte el Gobierno Vasco, pero EH Bildu la emplea para esquivar un pronunciamiento más específico sobre la Ertzaintza. Ortiz de Guinea terminó diciendo que "el principal enemigo" de la Ertzaintza son PP y Vox porque "se quieren cargar sus competencias". EH Bildu pidió votar por puntos la enmienda de PNV y PSE, y se abstuvo en el primero y el tercero (el rechazo a las agresiones y la mejora de los recursos de la Ertzaintza), mientras que votó a favor únicamente del segundo, que se limita a solicitar a Zupiria que presente el Plan de Seguridad antes de que acabe este año.

La propuesta de PNV y PSE y la propuesta del PP

La discusión se produjo a instancias del PP, cuya iniciativa hablaba de una "campaña sistemática de hostigamiento" que está "organizada por la izquierda radical vasca", y pedía a Zupiria que dé "instrucciones precisas" a la Universidad del País Vasco EHU para que incorpore en su informe de incidentes esta "campaña de odio". Que Zupiria "dé instrucciones precisas" a la universidad chirrió al PNV, que pensó en "regímenes del pasado". En la iniciativa del PP, "el Parlamento Vasco condena la campaña sistemática de hostigamiento y acoso organizada por la izquierda radical vasca contra la Euskal Polizia en Euskadi y muestra su apoyo a los miembros de la Ertzaintza y las policías locales". Continuaba diciendo que el Parlamento "reconoce y respalda el principio de autoridad", y presionaba al consejero para que cumpla con la moción sobre la dotación de medios técnicos y defensa de la plantilla de la Ertzaintza. Se incluían otras referencias sobre la imagen corporativa, de tal modo que la socialista Miren Gallástegui vio un "totum revolutum".

PNV y PSE presentaron una enmienda de sustitución: "El Parlamento Vasco rechaza enérgicamente las agresiones que pueda sufrir cualquier empleado público, tanto en el ámbito laboral como fuera del mismo, y considera especialmente graves las agresiones y discriminaciones que por su trabajo deben sufrir las policías vascas, ertzainas y policías locales, tanto en el ámbito privado como en el digital. El Parlamento Vasco insta al departamento de Seguridad a presentar, antes de fin de año, el Plan Integral de Seguridad Pública. Dicho plan, desde el punto de vista de la seguridad integral, recogerá las conclusiones recogidas en el Foro de Seguridad celebrado en todas las comarcas de Euskadi. El Parlamento Vasco ratifica los acuerdos aprobados en las sesiones de 28/11/2024 y 05/06/2025 sobre mejora y modernización de los recursos de la Ertzaintza".

Tensión con el PP

Por parte del PP, tomó la palabra su portavoz en materia de seguridad, Ainhoa Domaica, quien ha protagonizado sonadas discusiones con el consejero Zupiria en lo que va de legislatura por el tono y el fondo de sus interpelaciones. Esta vez, ha tomado como base el dato de los 517 ertzainas agredidos en el ejercicio de sus funciones en 2025 y, recurriendo a la hipérbole, sostuvo que "ya tenemos aquí el tripartito, PNV, PSOE y Bildu, también en materia de seguridad ciudadana". "Esto es un escándalo. Es gravísimo lo que ustedes han traído a esta Cámara". A tal punto llegó la discusión, que el jeltzale Jon Andoni Atutxa le dijo que, si la propuesta del PNV es un escándalo y es tan grave, mejor que el PP "se guarde" su mano tendida. "Y luego nos tiende la mano para llegar a acuerdos. Guárdesela. Se la puede guardar", lanzó.

"Desde luego no negamos la realidad, y compartimos el hartazgo de muchos de nuestros agentes, sus familias y sus entornos ante estas actitudes y estos graves hechos que están padeciendo. Y desde el PNV estamos trabajando en distintas alternativas que fortalezcan ese respaldo que deseamos a nuestras policías", aclaró Atutxa. El jeltzale añadió que acosar de esta forma a los ertzainas y dificultar su trabajo, así como señalarlos en las redes sociales, va en contra de la seguridad y de la convivencia de todos. "Están atacando un derecho básico que tenemos todos los ciudadanos, nuestra seguridad y nuestra convivencia", alertó.

24/09/2026