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Una vez más, la figura de José Antonio Aguirre, el primer lehendakari de la historia, ha sido abanderada desde las filas de EH Bildu como referente en el actual contexto de la política vasca. A finales de junio, Arnaldo Otegi aludió a él como un ejemplo por ser capaz de amalgamar a fuerzas muy dispares para hacer frente al fascismo, representado entonces por el ejercito franquista que se disponía a tomar Euskadi por la fuerza. Aquello ocurrió solo tres días después de que, en un pleno de control en el parlamento vasco, Pello Otxandiano lanzara la propuesta de dar al aeropuerto de Loiu el nombre de José Antonio Aguirre en "reconocimiento a la memoria y a los valores democráticos, institucionales y nacionales que representa", añadiendo que "es una referencia ineludible en este momento histórico". Este jueves, y de nuevo en sede parlamentaria, Otxandiano ha vuelto a sacar a colación hasta en tres ocasiones al histórico presidente del Gobierno Vasco en plena Guerra Civil para reclamar acuerdos entre las distintas tradiciones políticas representadas en la Cámara vasca. A su juicio, "el espíritu de Aguirre debe guiar la política vasca" en un tiempo en el que el ascenso de la ultraderecha es ya una amenaza más que real.
En su intervención en el pleno de política general, el portavoz de EH Bildu ha tendido la mano al lehendakari, Imanol Pradales, para alcanzar consensos que doten a Euskadi de las herramientas necesarias para hacer frente a un "cambio de época" marcado también por el cambio climático y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Otxandiano ha explicado que EH Bildu aspira a la "máxima soberanía política" para Euskadi, pero que es consciente de que existen otras opciones políticas que interpretan el autogobierno de manera diferente. "No necesitamos sentir de la misma manera la identidad nacional, ni compartir el horizonte último de la relación que este país pueda tener con España y Europa", ha admitido el dirigente abertzale, quien ha abogado por "compartir algo más poderoso", como es "la voluntad de constituirnos y reafirmarnos como una comunidad política que se dota de las herramientas necesarias para hacer frente a un futuro incierto", así como a "un cambio de era".
A su juicio, en estas circunstancias, "el espíritu de Aguirre debe guiar la política vasca, hacer prevalecer la política cooperativa frente a la disputa partidista, anteponer el país frente a los intereses del partido" y también compartir un programa de país que transcienda las legislaturas y piense en el futuro. Para Otxandiano, el futuro pacto sobre el autogobierno constituye la "tarea más importante" que los partidos vascos tienen entre manos. "Culminemos el proceso emprendido hace ya demasiado tiempo", ha reclamado.
El portavoz de EH Bildu ha compartido con el lehendakari que "pueden venir tiempos oscuros" por el ascenso de una ultraderecha que pisa el terreno abonado de la "pérdida de la seguridad vital". Y, en este sentido, ha aprovechado para cargar contra el Gobierno Vasco, reprochándole que no atendiera las demandas de dos colectivos que reivindicaban mejoras en esa "seguridad vital", encarnadas en las Iniciativas Legislativas Populares (ILP) sobre pensiones mínimas y sobre el salario mínimo interprofesional. "A ambas se les dijo que no. Está bien diagnosticar, decir que hay que hacer frente a la ultraderecha, pero fijémonos en lo que está abonando el suelo en el que crece la ultraderecha", ha reflexionado.
Otxandiano ha lamentado que, ante un reto de esa naturaleza, el lehendakari haya presentado en su discurso un "plan de gestión ordinario" y una "valoración complaciente" sobre la situación actual del País Vasco. El representante de EH Bildu ha citado algunos de los problemas que Pradales ha obviado en su discurso, como la falta de una estrategia industrial, el crecimiento de las listas de espera de Osakidetza, la falta de acuerdo con los sindicatos del sector de la salud, los resultados del informe PISA, la ausencia de respuesta efectiva ante la emergencia climática y el desarrollo del euskera, entre otros. A este respecto, ha anunciado que, tras contrastarlo con los sindicatos, EH Bildu presentará una proposición de ley para universalizar el aprendizaje del euskera y convertirlo, por ley, en un derecho subjetivo.