Vida y estilo

Echarse la siesta y cobrar 300 euros por ello

Una tienda de Madrid pretende reivindicar el descanso frente al ritmo frenético de las ciudades modernas
Una parte del escaparate. / Colors of Madrid

Vivimos en una sociedad en la que parece que la prisa es nuestra acompañante durante gran parte del día. No paramos un segundo y, si lo hacemos, es para seguir siendo bombardeados a estímulos e información a través de las redes sociales y, en general, de las pantallas. Todo ello se incrementa en las grandes ciudades, en las que desplazarse del trabajo a casa y de casa al trabajo puede suponer perder varias horas del día y hacerlo además con una importante carga de estrés.

Antídoto frente al ritmo frenético

En plena vorágine urbana de la capital, donde el ritmo de vida parece una maratón sin meta, una tienda madrileña ha decidido realizar una original acción que, si bien a buen seguro que busca llamar la atención y conseguir darse publicidad, también anima a reflexionar sobre nuestro día a día. ¿Cómo lo ha hecho? Anunciando que va a pagar a alguien por echar una cabezada en un escaparate. La protagonista de esta historia es la firma local Colors of Madrid, que ha lanzado una campaña bautizada con un nombre tan evocador como su propuesta: siesta.

Los días 27 y 28 de febrero y 1 de marzo, su tienda de la céntrica calle Carretas de la capital de España se transformará en un escenario donde la calma y la pausa serán protagonistas, y no sólo como concepto, sino como experiencia remunerada. La idea es convertir el escaparate en un refugio de silencio, luz suave y confort donde una persona o varias pueden tumbarse, cerrar los ojos y echarse la siesta mientras paseantes, curiosos y turistas observan la escena como si fuera la última instalación de arte conceptual. Y todo por 300 euros.

El escaparate, listo para dormir. Colors of Madrid

Dormir observado (y pagado)

“La siesta no es sólo dormir, es una forma de entender la vida”, afirma Arturo de Diego, CEO de la marca, que defiende la acción como una reivindicación del descanso frente al ritmo frenético de las ciudades modernas. Para él, la campaña no sólo es publicidad: es una declaración de intenciones sobre cómo vivir mejor, sin prisas y sin pantallas, aunque sea por unos minutos bajo la mirada de todos. La convocatoria está abierta a cualquier persona interesada y se elegirá a los aspirantes de entre quienes rellenen un formulario on line.

Eso sí, habrá que ver si quienes seas seleccionados son capaces de dormirse en un escaparate y sabiendo que son el centro de atención de quienes pasan por delante de la tienda. Cierto es que cobrarán duerman o no (esperemos), pero la gracia sería que la siesta fuera real e incluso reparadora.

22/02/2026