El Ayuntamiento de Durango ha presentado la escultura 'Durango - Uretatik Haratago', una obra concebida para convertirse en un nuevo símbolo del municipio y dar la bienvenida a quienes accedan a la localidad. La iniciativa forma parte de las acciones incluidas en el Plan de Gobierno 2023-2027 para reforzar el orgullo de pertenencia de la ciudadanía y proyectar una imagen reconocible de Durango.
La pieza ha sido diseñada por el escultor durangarra Víctor Arrizabalaga, a quien el Consistorio encargó la creación de una obra que representara la identidad del municipio. Tras estudiar distintas propuestas y ubicaciones, finalmente se instalará en la zona verde situada junto al aparcamiento TADU, en la calle Ollería, un punto estratégico de acceso a la localidad y conectado con el nuevo recorrido peatonal y ciclista habilitado sobre el antiguo trazado ferroviario.
Más que un elemento identificativo, la propuesta pretende convertirse en un icono de Durango y transmitir la imagen de una comunidad abierta, acogedora e innovadora, con la que puedan sentirse identificados tanto los vecinos como quienes visitan el municipio.
La escultura toma como referencia uno de los elementos más representativos del escudo de Durango: el puente de tres arcadas. A partir de ese símbolo, Arrizabalaga ha creado una composición en la que las letras de la palabra Durango dibujan un puente apoyado sobre la letra A, evocando además el origen histórico del topónimo Urango, vinculado a un valle o dehesa acuosa y a la estrecha relación del municipio con el agua y con los ríos Ibaizabal, Mañaria y el arroyo Larrinagatxu.
La escultura será una realidad a finales de año
La obra estará realizada en acero corten, un material especialmente resistente para exteriores y de escaso mantenimiento. Sus dimensiones ,seis metros de largo y tres metros de altura, permitirán la interacción de la ciudadanía y de quienes visiten la localidad, integrándose en un espacio verde por el que discurren itinerarios peatonales y ciclistas.
Un símbolo
La alcaldesa de Durango, Mireia Elkoroiribe, ha destacado durante la presentación que "presentamos esta escultura con mucha ilusión porque nace con la vocación de convertirse en un símbolo para Durango. Queríamos una obra que diera la bienvenida a quienes llegan al municipio, pero que también reforzara el sentimiento de pertenencia de la ciudadanía. Es una pieza que recoge elementos de nuestra historia y nuestra identidad y que, al mismo tiempo, mira al futuro, contribuyendo a poner en valor un espacio que será cada vez más importante para la vida de Durango".
Por su parte, el escultor Víctor Arrizabalaga ha explicado que "el reto era crear una obra que fuera más allá de un rótulo con el nombre de Durango. La propuesta se inspira en el puente de tres arcadas del escudo y en la relación histórica del municipio con el agua para construir una imagen sencilla, reconocible y cargada de significado. Mi deseo es que la ciudadanía la sienta como un elemento propio y que quienes nos visiten encuentren en ella una primera imagen que refleje la personalidad de Durango".