El balance del primer trimestre de 2026 de la Policía Municipal (Udaltzaingoa) dibuja una realidad de contrastes en Durango, donde la delincuencia general experimenta una tendencia a la baja gracias al descenso de los hurtos, pero la seguridad se enfrenta al reto de contener el repunte de la violencia vial y de las incidencias vecinales. Esta radiografía consolida al municipio como un entorno seguro en el plano penal, aunque obliga a los agentes a redoblar esfuerzos en la calle para garantizar la convivencia y la atención al volante.
El balance penal es el indicador más positivo. Entre enero y marzo, las investigaciones globales por delitos descendieron de 103 a 90 casos en comparación con el mismo periodo de 2025. Este alivio responde, fundamentalmente, a una notable caída en el número de hurtos, mientras que los robos, fraudes, daños o peleas se mantuvieron estables. En sintonía, la cifra de personas detenidas disminuyó, siendo la mayoría de los implicados adultos locales.
Por el contrario, la actividad administrativa y de convivencia se intensificó. Las actuaciones por ordenanzas municipales subieron de 179 a 202 intervenciones, impulsadas sobre todo por el aumento de conflictos en viviendas. Los agentes también tuvieron que intervenir más ante quejas por ruidos y hostelería, mientras crecían las denuncias por limpieza viaria y botellón. En ese sentido, la Udaltzaingoa ha reforzado su vertiente educativa mediante programas en centros escolares centrados en la prevención del botellón y en la normativa de vehículos de movilidad personal, acercando estas cuestiones al alumnado desde una perspectiva preventiva.
Seguridad vial
La seguridad vial concentra actualmente buena parte de la preocupación policial. El trimestre cerró con un ligero repunte de los accidentes de tráfico, especialmente colisiones y percances en los que se vieron implicadas bicicletas y vehículos de movilidad personal. La falta de atención durante la conducción ha aparecido además como un factor recurrente en varios de los siniestros registrados. El balance recoge algunas personas heridas, una de ellas de gravedad.
Asimismo, aumentaron levemente los delitos al volante vinculados al consumo de alcohol y drogas, lo que ha obligado a mantener controles constantes en las calles. La vigilancia específica del tráfico continuó desarrollándose mediante regulaciones y controles de vehículos para reforzar la prevención en distintos puntos del municipio.
"Estos datos confirman que nuestra labor sigue dando resultados. Aunque se registren algunos aumentos puntuales, Durango es un municipio muy seguro", valora Josune Escota, concejala de Seguridad, quien destaca que los pilares actuales son "la mejora constante de la formación, la modernización tecnológica y el refuerzo de nuestra plantilla".
Para sostener este modelo de proximidad, que sumó 200 intervenciones frente a las 215 del año anterior, la comisaría se encuentra en pleno proceso de renovación. La plantilla se ha reforzado con seis nuevos policías y prevé cerrar pronto la incorporación de agentes de investigación. Un despliegue que se completa con formación interna y modernización tecnológica, donde ya se asoman herramientas de inteligencia artificial para agilizar la atención ciudadana.