La parroquia de San Miguel y su claustro volvieron a acoger este domingo una cita muy entrañable. El Día de las Personas Jubiladas de Oñati tuvo como protagonistas a las y los más veteranos, con un homenaje especial a Bitoriana Goitia y Jacinta Ayastui, dos mujeres cuya trayectoria vital simboliza la historia y la memoria de toda una generación.
Tras la misa celebrada a las doce del mediodía, todas las miradas se centraron en Goitia, natural de Araotz, y Ayastui, vecina de la calle San Juan. Ambas, con más de noventa años de vida a sus espaldas, fueron distinguidas como representantes de las personas jubiladas del municipio, en un gesto cargado de gratitud hacia quienes han contribuido, con su esfuerzo cotidiano y su dedicación, al desarrollo de la comunidad.
La alcaldesa y la edil Lierni Altube hicieron entrega de los pañuelos conmemorativos.
El acto estuvo impregnado de sensibilidad desde sus primeros compases, cuando se desgranaron algunos pasajes de las vidas de las homenajeadas, evocando recuerdos, anécdotas y valores que han marcado su recorrido personal.
Aurresku y pañuelo
Al son de los txistularis, se interpretó un aurresku de honor y, posteriormente, la alcaldesa Izaro Elorza y la edil de Bienestar Social Lierni Altube, les colocaron un pañuelo como muestra de reconocimiento institucional. Por su parte, miembros de la asociación Pake Leku les hicieron entrega de un obsequio conmemorativo.
En torno a la mesa
La celebración tuvo continuidad en el claustro parroquial, donde cerca de 125 personas participaron en la tradicional comida organizada con motivo del Jubilatuen Eguna. En un ambiente distendido y festivo, las y los asistentes compartieron mesa, conversación, recuerdos y amistad.