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El jefe de la Policía de la ciudad de Minneapolis, Brian O'Hara, nombrado en el cargo para revisar las reformas dentro del cuerpo policial tras el asesinato de George Floyd a manos de un agente, ha presentado su dimisión en medio de una investigación en su contra por conducta sexual inapropiada tras salir a la luz acusaciones sobre relaciones sexuales con una subordinada.
"Hace varios meses, la investigación concluyó y recibimos un informe que indicaba que las acusaciones no estaban fundamentadas. Sin embargo, hoy he recibido un informe con resultados de una investigación adicional que apunta a que O'Hara interfirió en el proceso", ha explicado en rueda de prensa el alcalde de Minneapolis, ciudad ubicada en el estado de Minnesota.
Dimisión
En este sentido, ha detallado que "borró intencionalmente el contacto de una persona de su teléfono oficial en un intento por ocultar a los investigadores esa evidencia de su relación con dicha persona". "A pesar de que se le ordenó no hablar de la investigación con nadie, le comentó a otro trabajador municipal que le habían confiscado su móvil", ha precisado.
Pese a ello, Frey ha indicado que dicha "interferencia no altera la conclusión final del informe" sobre conducta sexual inapropiada, si bien constituye una "violación de la confianza". "Le informé de que habría medidas disciplinarias, que podrían incluir el despido, y él renunció al cargo", ha expresado.
George Floyd murió el 25 de mayo de 2020 asfixiado por el entonces agente de Policía Derek Chauvin. Floyd se pasó nueve minutos con el rostro en el suelo y su cuello bajo la rodilla del agente de Policía Derek Chauvin, hasta perder el conocimiento y después fallecer por asfixia.
Su asesinato ocurrió durante el primer mandato de Donald Trump. Las protestas nacionales bajo el lema "I can't breathe" ("No puedo respirar", las últimas palabras de Floyd) se extendieron por todo Estados Unidos, reforzando aún más el movimiento Black Lives Matter.