Vida y estilo

Diabetes gestacional en el embarazo, causas y efectos en el bebé

Los cambios hormonales del embarazo pueden elevar la glucosa en sangre y aumentar el riesgo de complicaciones para la madre y el bebé, por lo que detectarla a tiempo resulta fundamental
Mujer embarazada comprueba el nivel de azúcar en sangre. / Magnific

La diabetes gestacional es una de las complicaciones que pueden aparecer durante el embarazo, incluso en mujeres que nunca han tenido problemas con el azúcar en sangre. Aunque suele desaparecer después del parto, requiere seguimiento porque una glucosa elevada puede afectar tanto a la madre como al desarrollo del bebé. La buena noticia es que, con un diagnóstico temprano y un control adecuado, la mayoría de los embarazos pueden evolucionar favorablemente.

Según Osasun Eskola, el portal de educación sanitaria de Osakidetza, entre el 7,6 % y el 12 % de las embarazadas desarrolla diabetes gestacional. Esta alteración puede pasar inadvertida, ya que no suele provocar síntomas claros, por lo que las pruebas prenatales resultan fundamentales para detectarla.

Por qué aparece la diabetes gestacional

Durante el embarazo, la placenta produce hormonas que contribuyen al desarrollo del bebé, pero también dificultan la acción de la insulina, la hormona que permite que la glucosa pase de la sangre a las células para utilizarse como fuente de energía. Este fenómeno se conoce como resistencia a la insulina.

En respuesta, el páncreas necesita producir más insulina para mantener los niveles de glucosa dentro de los valores adecuados. Cuando no consigue cubrir esa mayor demanda, el azúcar se acumula en la sangre y puede aparecer la diabetes gestacional.

No se debe simplemente a consumir dulces ni significa que la embarazada haya hecho algo mal. Entre los factores que aumentan el riesgo figuran haber tenido diabetes gestacional en un embarazo anterior, los antecedentes familiares de diabetes tipo 2, el sobrepeso previo a la gestación y algunos trastornos hormonales. Sin embargo, también puede aparecer en mujeres sin factores de riesgo conocidos.

Mujer embarazada comprobando el nivel de azúcar en la sangre. Magnific

Cómo puede afectar al bebé

Cuando la glucosa materna permanece elevada, atraviesa la placenta y llega al bebé. Su organismo responde produciendo más insulina, lo que puede favorecer un crecimiento excesivo. Esta situación, conocida como macrosomía, puede dificultar el parto y aumentar la probabilidad de necesitar una cesárea.

Después del nacimiento, el bebé puede presentar una bajada de azúcar o hipoglucemia. Esto ocurre porque, tras dejar de recibir glucosa de la madre a través de la placenta, puede mantener durante un tiempo una producción elevada de insulina. También existe un mayor riesgo de parto prematuro y de otras complicaciones, aunque no aparecen en todos los casos.

A largo plazo, los hijos de madres que han tenido diabetes gestacional presentan mayor probabilidad de desarrollar obesidad o diabetes tipo 2. La madre, por su parte, también tiene más riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en el futuro.

Ginecóloga realiza una ecografía a su paciente embarazada. Magnific

Diagnóstico y tratamiento durante el embarazo

Como la enfermedad suele pasar inadvertida, el control prenatal incluye pruebas para detectar alteraciones de la glucosa. Habitualmente, el cribado se realiza entre las semanas 24 y 28, aunque puede adelantarse si existen factores de riesgo. En el Estado se utiliza la prueba de O'Sullivan como cribado y, cuando está indicado, una sobrecarga oral de glucosa para confirmar el diagnóstico.

Una vez detectada, el tratamiento suele comenzar con un plan de alimentación adaptado, actividad física adecuada al embarazo y controles de glucosa en sangre. Si estas medidas no son suficientes, el equipo médico puede indicar medicación, como insulina.

No se trata de eliminar todos los hidratos de carbono ni de seguir una dieta restrictiva, sino de distribuir las comidas, priorizar alimentos nutritivos y mantener la glucosa dentro de los objetivos establecidos por los profesionales sanitarios.

Qué ocurre después del parto

La diabetes gestacional suele desaparecer después del parto, ya que está relacionada con los cambios hormonales propios del embarazo. Así lo explica Osasun Eskola. No obstante, es importante seguir las indicaciones del equipo médico para comprobar que los niveles de glucosa se han normalizado y valorar la necesidad de realizar controles posteriores.

Haber tenido diabetes gestacional no significa que la madre vaya a desarrollar necesariamente otros problemas de salud, pero sí aumenta el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 en el futuro. Por ello, mantener unos hábitos saludables y acudir a las revisiones recomendadas resulta fundamental para cuidar la salud a largo plazo.

23/10/2026