Dijo George R.R. Martin, autor del éxito Juego de Tronos, que "Un lector vive mil vidas antes de morir. Aquel que nunca lee vive solo una". Hoy, 23 de abril y Día del Libro, es una buena oportunidad para comprobar cuánto de acertado tiene esa afirmación. La de hoy es, sin duda, una de las jornadas más señaladas para el sector editorial. En el caso de Bilbao, las librerías salen a la calle en una treintena de carpas instaladas en la Plaza de las Mujeres. Entrevistada en Las mañanas de Onda Vasca María Fenoy, librera de la Casa del Libro, destaca la relevancia comercial y emocional de esta fecha: "Para nosotros es un día como Navidad", debido al intenso movimiento de clientes tanto en los puestos exteriores como en los establecimientos físicos.
Durante la mañana, los lectores han podido acceder a un catálogo diverso que incluye desde fenómenos de ventas como Hamnet de Maggie O'Farrell hasta las últimas obras de autores nacionales como Elisabet Benavent, Máximo Huerta o Santiago Posteguillo. Fenoy señala que, ante el descuento del 10% aplicado durante la jornada, el perfil del comprador se inclina hacia artículos más costosos: "La gente suele buscar pues ediciones especiales o libritos un poco que se van más de presupuesto en un día normal". Entre estos objetos de deseo destacan las ediciones integrales de cómics y los libros con cantos tintados, un formato que ha ganado popularidad gracias a su impacto en redes sociales.
Firmas y encuentros
La feria no solo funciona como punto de venta, sino también como un espacio de encuentro entre autores y lectores, con firmas programadas de escritores locales como Unai Goikoetxea e Ibon Martín. El ambiente festivo se completa con el obsequio de un clavel y una bolsa por cada compra realizada, una tradición que simboliza el espíritu de San Jordi en las calles bilbaínas.