Vida y estilo

Detectan por primera vez azúcar en el espacio interestelar

En concreto se trata de eritrulosa, que en la Tierra se encuentra en las frambuesas y otros frutos rojos
Imagen del centro galáctico obtenida a partir de las observaciones realizadas con distintos telescopios. / CSIC

Un equipo internacional liderado por el Centro de Astrobiología (CAB) ha descubierto por primera vez azúcar en una nube molecular cerca del centro de nuestra galaxia, gracias a la detección de dos radiotelescopios españoles, lo que sugiere que estas moléculas imprescindibles para la vida pudieron llegar a nuestro planeta desde el espacio hace 4.000 millones de años.

Los azúcares son biomoléculas claves para la formación del ADN y el ARN y necesarios para muchos procesos biológicos en los organismos vivos y, según las teorías del origen de la vida, fueron componentes esenciales para que surgiera la vida tal y como la conocemos en nuestro planeta.

Sin embargo, una de las grandes incógnitas del origen de la vida es cómo y dónde se formaron esos azúcares.

Anteriormente se encontraron azúcares, como la ribosa (un componente del ARN) y la glucosa (fuente de energía para los organismos vivos) en fragmentos de meteoritos y en el asteroide Bennu, lo que sugería que algunas de estas moléculas podrían haberse originado en la nebulosa primordial en la que se formó nuestro Sistema Solar hace 4.500 millones de años.

Pero nunca se había encontrado azúcar directamente en el medio interestelar, hasta ahora. El equipo, liderado por Izaskun Jiménez-Serra, del CAB (CSIC-INTA), ha identificado el primer azúcar en el espacio interestelar, la eritrulosa, compuesta por cuatro átomos de carbono que en la Tierra se encuentra en las frambuesas y los autobronceadores.

El hallazgo se ha publicado este lunes en Nature Astronomy.

Encontrar eritrulosa "sugiere que estos compuestos complejos están más extendidos en el Universo de lo que pensábamos. El hecho de que otros azúcares, como la ribosa o la glucosa, se hayan detectado en meteoritos y asteroides forma parte de la misma historia: estas moléculas se podrían formar en las etapas más tempranas del nacimiento de los sistemas planetarios en sus nebulosas madre y posteriormente ser transferidas a cuerpos menores, como cometas y meteoritos", detalla Jiménez-Serra a Efe.

Después, "muchos de estos cuerpos impactaron contra la superficie de la Tierra primitiva durante el Bombardeo Intenso Tardío (hace entre 4.100 y 3.800 millones de años), aportando una parte importante de ese material orgánico", añade.

Composición química

La eritrulosa fue detectada en estado de vapor en la nube molecular G+0.693-0.027, ubicada cerca del centro de la Vía Láctea, gracias a los estudios espectroscópicos (permiten descomponer la luz e identificar la composición química de los objetos), realizados con el radiotelescopio de 40 metros del Observatorio de Yebes (Guadalajara) y el telescopio de 30 metros del Instituto de Radioastronomía en el Rango Milimétrico (IRAM), en Pico Veleta (Granada).

Junto a científicos de la Universidad de Extremadura y de la Universidad de Radboud (Países Bajos), el equipo identificó 12 líneas espectrales que coinciden con el espectro de laboratorio de la eritrulosa medido en Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), algo así como "la huella dactilar" del compuesto.

También determinaron que la eritrulosa es al menos ocho veces más abundante que otros azúcares similares de tres carbonos, ninguno de los cuales se detectó en la misma región.

Uno de los hallazgos más interesantes del trabajo es que demuestra que la eritrulosa muy probablemente se forma "en la superficie helada de granos de polvo interestelar a partir de dos precursores moleculares orgánicos -alcoholes y aldehídos (compuestos orgánicos) más simples, con solo dos átomos de carbono. Sería como unir dos bloques grandes de Lego para formar uno aún mayor", apunta.

Además, basándose en la abundancia de eritrulosa medida en la nube molecular G+0.693-0.027, los autores estiman que entre 0,5 y 50 millones de toneladas de este azúcar podrían haber llegado a la superficie terrestre durante el Bombardeo Intenso Tardío.

Por tanto, la presencia de eritrulosa en el espacio interestelar "muestra cómo compuestos complejos esenciales para la vida, como los azúcares, podrían formarse en las nebulosas iniciales que dan lugar a sistemas planetarios, antes incluso de que se formen estrellas y planetas en su interior", comenta a Efe.

"Su detección es muy emocionante porque abre la posibilidad de descubrir en el espacio otros azúcares como la ribosa, que forma parte del ARN, y otras moléculas importantes para el origen de la vida", considera Carlos Briones, coautor del estudio.

14/07/2026