Vida y estilo

Dermatomiositis juvenil, la enfermedad rara que debuta en la edad pediátrica

La dermatomiosis juvenil es una enfermedad autoinmune sistémica rara que afecta a la piel y al músculo, y suele debutar antes de los 16 años. Pacientes y especialistas exigen mayor investigación y un abordaje integral de esta patología
Los niños que sufren esta patología padecen cansancio y dificultad para hacer ejercicio físico. / Magnific

La dermatomiositis juvenil (DMJ) es una enfermedad autoinmune sistémica rara (incluida dentro de las miopatías) que afecta principalmente a la piel y al músculo, provocando lesiones cutáneas características y debilidad muscular. Se trata de una patología crónica, de evolución variable y con brotes, que requiere un seguimiento estrecho en consultas de Reumatología.

Cerca de un 20% de los casos de dermatomiositis debutan en la edad pediátrica, con un pico de incidencia entre los 5 y 14 años. “El diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado son fundamentales para evitar daños irreversibles”, explica Alina Boteanu, reumatóloga del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Desde la Asociación Nacional de Dermatomiositis Juvenil (ANADEJU) y la Sociedad Estatal de Reumatología se insiste en la necesidad de aumentar la visibilidad de esta enfermedad, de llevar a cabo más proyectos de investigación y de garantizar esa atención multidisciplinar (dermatólogos, oftalmólogos, cardiólogos, gastroenterólogos, rehabilitadores, psicólogos…) tan necesaria para evitar daños irreversibles, ya que su afectación puede implicar diferentes órganos.

No obstante, la especialista se muestra esperanzadora porque “en los últimos años, el desarrollo de nuevos fármacos y el aumento de opciones terapéuticas han mejorado significativamente el pronóstico, permitiendo que muchos pacientes logren controlar la enfermedad e incluso permanecer asintomáticos”.

Los tratamientos

El tratamiento combina terapias farmacológicas –como glucocorticoides, inmunosupresores o fármacos biológicos– con medidas no farmacológicas como la fisioterapia, considerada uno de los pilares para mejorar la movilidad y la fuerza muscular.

Para la presidenta de la Asociación de Dermatomiositis Juvenil (ANADEJU), Raquel Valiente, también es importante el tratamiento psicológico. “Como enfermedad crónica, el impacto negativo en niños/as, adolescentes, familiares y sociedad pone de manifiesto cada vez con más importancia la necesidad de la atención psicológica”, apunta. “Detrás de cada diagnóstico hay una historia de lucha, valentía y esperanza. De ahí la importancia de mejorar la visibilidad de esta patología rara”, añade.

La DMJ es una enfermedad rara, con una incidencia estimada de 3-4 casos por millón de niños al año. Los pequeños que sufren esta patología se pueden encontrar cansados y con dificultad para hacer ejercicio físico; incluso en fases más tardías pueden tener también dificultad para realizar algunas actividades habituales de la vida diaria, como caminar distancias más largas, jugar o subir las escaleras.

En algunos casos, pueden aparecer contracturas musculares o inflamación de articulaciones, lo que puede producir dolor o dificultar ciertos movimientos.

06/06/2026