Continúa la polémica en torno a las notas de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) tras registrarse una acumulación inusual de ceros en los exámenes de Euskera. Puntuaciones que están concentradas principalmente en dos tribunales, en el 11 y en el 12. El malestar se ha intensificado tras conocerse los resultados de las segundas y terceras revisiones de los exámenes, que han dejado al descubierto variaciones más que evidentes en los criterios de evaluación.
Es el caso del hijo de Eduardo, que contaba previamente con un expediente académico excelente y el certificado B2 de euskera por HABE y pasó de una calificación inicial de 0,0 a una nota final de 5,7. Para explicar esta nota, primero hay que tener en cuenta cómo es el proceso de revisión de exámenes. La segunda corrección la realiza una persona diferente a la primera y tras obtener la segunda calificación, se hace media entre las dos notas. Sin embargo, si en la segunda de las correcciones hay más de dos puntos de diferencia, se procede a una tercera revisión y se hace media entre las tres calificaciones.
Así las cosas, Eduardo asegura que la nota de los dos profesores que han hecho la revisión posterior al examen del cero ha sido de 8,5 y 8,5. María, madre de un alumno afectado y correctora de exámenes de la PAU desde hace 15 años, asegura que en todo este tiempo nunca ha visto una variación de dos puntos entre correcciones.
Tras lo sucedido, las familias anuncian que explorarán todas las vías jurídicas individuales mediante recursos en el contencioso-administrativo para exigir responsabilidades y esclarecer si existió un sesgo lingüístico. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.