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“Va a ser un concierto muy especial. Hacerlo en mi pueblo, con vecinos y amigos entre el público, lo convierte en algo único”. Con esta emoción contenida se expresa el bergarrarra Txemi Etxebarria, que este próximo sábado regresará a casa, batuta en mano, junto a la Philips Symfonie Orkest. No es solo una cita en el calendario: es una actuación cargada de raíces y de significado personal, que tendrá como escenario la parroquia de San Pedro, a partir de las 19.00 horas.
Será, a su vez, el cierre de la gira de la formación que Etxebarria dirige desde hace más de dos años. Un recorrido que arrancará este miércoles en el Teatro Arriaga de la capital vizcaina, hará escala en Donostia, concretamente en Musikene, donde el director bergararra impartirá también una masterclass, y culminará en el lugar donde todo comenzó para él: Bergara. En la parroquia, con apenas 11 años y una trompa entre sus labios, ofreció su primer recital en las filas de la banda mahonera. Aquel momento, todavía en los inicios de lo que más tarde sería una sólida carrera musical, resuena hoy con más fuerza que nunca. “Es, por ello, que el concierto de este 2 de mayo es especial”, reitera.
Reconocida orquesta
Con sede en Eindhoven, la Philips Symfonie Orkest cuenta con más de 80 músicos y opera con una estructura casi profesional: ingreso por audición y una intensa actividad que la sitúan entre las formaciones sinfónicas semiprofesionales “más grandes y reconocidas” de los Países Bajos. Nacida originalmente entre empleados de la empresa Philips, la agrupación reúne bajo su paraguas a intérpretes que comparten una misma pasión por la música clásica.
Esta gira marca, asimismo, un hito en la trayectoria reciente: supone el estreno, más allá de sus fronteras, de esta orquesta bajo la dirección de Etxebarria. “Es la primera vez que viajo con ella fuera de Holanda”, subraya el maestro bergararra, a las puertas de presentarla ante nuevos públicos.
Etxebarria afronta la cita de este sábado con mucha ilusión.
'Gloria' y la 'Sinfonía nº 10' de Dmitri Shostakóvich
En escena no estarán solos. Les acompañará la Sociedad Coral de Bilbao, que tiene al frente a Enrique Azurza, y la soprano Estíbaliz Sánchez. Juntos darán forma a un programa de gran exigencia artística, de los que dejan huella. Dos destacadas obras del siglo XX vertebran el repertorio: el luminoso 'Gloria' de Francis Poulenc, pieza coral de notable riqueza expresiva, y la 'Sinfonía nº 10' de Dmitri Shostakóvich, a menudo interpretada como una profunda reflexión musical sobre la opresión y la resistencia en el contexto soviético, con una fuerte intensidad y carga simbólica.
La Philips Symfonie Orkest durante un concierto.
Carga emocional
El concierto se enmarca, además, en el 140 aniversario de la Sociedad Coral de Bilbao, una efemérides que comparte con la Universidad de Deusto y la Cámara de Comercio. Esta celebración ha dado lugar a una singular programación sobre las tablas del Teatro Arriaga, que este miércoles tendrá como protagonista a la orquesta que capitanea Etxebarria. Aprovechando la gira de la formación neerlandesa y el impulso del triple cumpleaños, la propuesta llega también a Bergara, donde adquiere una dimensión muy distinta. Ante un público integrado en buena parte por rostros conocidos, la música trascenderá lo estrictamente artístico para transformarse en un reencuentro repleto de emoción para el director bergararra.