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"No entrábamos en ninguna quiniela”, reflexiona Ekhi Ziarrusta (Dima, 1994). El trinketista vizcaino se refiere al zarpazo que ha dado, junto al getxoztarra Inhar Ugarte (1989), al Campeonato de Francia por Parejas, la máxima competición de la modalidad en Iparralde.
Están citados en el Moderno de Baiona el domingo 26 de abril para disputar la gran final contra Iker Espinal –campeón en curso– y Battitta Ducassou –poseedor de ocho txapelas del Individual y máxima figura con Larralde y Luis Sánchez–, a partir de las 11.00 horas. Todo un logro sin precedentes para dos pelotaris experimentados que construyeron su pase al profesionalismo desde la base de la Tercera categoría amateur, tras su traslado de Bizkaia al circuito de más allá de la muga. Fue una apuesta arriesgada después de arrasar en Hegoalde.
Suplente de Larralde y colgar el gerriko
“No nos habían dado la oportunidad de jugar en Primera hasta ahora”, explica Ziarrusta. Ugarte fue llamado por la firma Eskupilota después de un gran Individual de Segunda –que ganó por segunda vez consecutiva– y mezcló con Peio Larralde, el mejor delantero, quien se lesionó las manos en el primer partido. Fue entonces cuando recurrieron al dimoztarra, enrolado en la categoría de plata. “Si escribieran un guion, no quedaría tan bonito”, dice el delantero, quien añade que en Navidades había tomado la decisión de “colgar el gerriko” en Iparralde en 2026. “Es un logro grande, pero supone además redondear nuestra carrera”, agrega Ekhi, quien afirma que “estoy orgulloso por el camino que he hecho”.
Inhar, por su parte, destaca la “alegría” y el “orgullo” tras tantos años de “sacrificio y kilómetros”. “Es la guinda del pastel y demuestra que podemos estar a este nivel con los de arriba”, señala el guardaespaldas de Algorta.
Los favoritos a la txapela
Eso sí, Espinal-Ducassou son favoritos para alzarse con la txapela. “Es la pareja más completa”, recita el dimoztarra. Su compañero, entretanto, advierte que “nuestras opciones pasan por jugar al cien por cien y que ellos no tengan su mejor día. Debemos intentar que Battitta no esté cómodo, ya que él marca las diferencias atrás”. Ambos coinciden en que no tienen “nada que perder”.
El trayecto ha sido duro. “Hemos disputado dos partidos agónicos y hemos alcanzado la final. Inhar iba a jugar con el mejor y ha llegado hasta aquí conmigo, que, en teoría, iba a competir en Segunda”, explica Ekhi. “Nuestra esencia es defender, hacer duros los partidos y resistir hasta el tanto final”, describe Ugarte. La semifinal, de hecho, fue una batalla de dos horas en la que impusieron su “fortaleza física” en el “último tramo”. 40-38 contra Ospital-Luro. “Estaba muy tenso al principio, pero me solté después de los primeros veinte tantos”, esgrime Ugarte, mientras que Ziarrusta explica que “no ganamos por ser mejores, sino por hacer pareja y eso permite sumar en los momentos malos”.
Tres pelotaris de hegoalde
Tres pelotaris de Hegoalde competirán en la final del Parejas, y eso no es, en absoluto, usual. “Y nunca lo será”, asevera Ziarrusta. El obstáculo principal está en la distancia. “Entrenar y competir a 150 o 200 kilómetros de casa no es cómodo, pero esto demuestra que hay nivel y futuro”, explica Ekhi. “Se necesita promoción, porque muchos pelotaris de pared izquierda podrían ser competitivos en el trinkete. Hay nivel de sobra”, sostiene Inhar.
De hecho, la historia de los vizcainos viene precedida por sus éxitos en el circuito de Hegoalde. En 2018, gracias a Kepa Arroitajauregi y Mikel Larralde, recalaron en el club de Hendaia para jugar como aficionados en Tercera. Ascendieron hasta ganar la txapela amateur más prestigiosa, que suele dar acceso al ámbito profesional. Tuvieron que vencer dos veces para obtener una plaza en Élite Pro. “Somos los pelotaris que somos por el recorrido que hemos hecho”, afirman.
Iker Espinal (derecha) y Luis Sánchez (izquierda), con las txapelas de campeones de trinkete.
Los referentes
Después de diez años de camino “juntos”, parece “cosa del destino” que jueguen la final del Parejas. Ziarrusta bromea: “Hemos pasado mucho tiempo los dos solos. Empezamos esta aventura juntos y nos hemos apoyado. No somos hermanos, somos matrimonio”. Y dos referentes. “Ojalá consigamos hacer ver a la gente que existe un camino en el trinkete, donde puedes jugar a buen nivel, ganar algo de dinero y disfrutar como pelotari”, remacha Ugarte.
Se acuerdan de los que no están, como el nombrado Arroitajauregi o “Ander Martín”, quienes apostaron siempre por la modalidad.