Si algo caracteriza a David Bustamante es su naturalidad y su facilidad para convertir cualquier entrevista en una conversación entre amigos. El cantante cántabro suele compartir anécdotas de su vida personal sin demasiados filtros y, en sus últimas apariciones públicas, con la excusa de su estreno como Don Diego en El Zorro a partir del próximo 25 de noviembre; el artista ha vuelto a demostrar que no tiene ningún problema en reírse de sí mismo. Esta vez, el protagonista de sus historias ha sido el estudiante poco aplicado que fue durante su adolescencia.
El artista ha visitado recientemente el pódcast de humor La Pija y la Quinqui, conducido por Carlos Peguer y Mariang. Durante la charla, entre otros asuntos, ha echado la vista atrás para recordar cómo era su vida en San Vicente de la Barquera, su localidad natal, y ha terminado confesando uno de los trucos que utilizaba para intentar aprobar los exámenes: copiar las respuestas de una compañera de clase.
David Bustamante nunca ha tenido la mejor relación con los libros.
La peculiar estrategia de Bustamante para copiar en clase
El cantante explicó que nunca había sido especialmente brillante en los estudios y que memorizar los contenidos de los libros no era precisamente su mayor habilidad. Sin embargo, encontró una solución bastante particular gracias a una compañera que se sentaba delante de él durante los exámenes.
"Había una chica a la que yo le gustaba y era la más lista", recordó entre risas. La joven ocupaba el pupitre situado justo delante del suyo, una circunstancia que Bustamante aprovechaba para seguir sus respuestas y utilizarlas como referencia durante las pruebas.
La técnica parecía funcionar hasta que un día se encontró con una sorpresa que no había contemplado: el profesor había preparado dos versiones diferentes del examen y las repartía de manera alterna.
"Yo contesté el examen que no era", reconoció el cántabro, que explicó cómo acabó copiando las respuestas de una prueba que no correspondía a su modelo.
El artista dejó los estudios siendo un adolescente, para trabajar en la construcción.
Lo verdaderamente llamativo llegó al conocer las calificaciones. Contra todo pronóstico, el cantante consiguió un diez, mientras que la compañera a la que había utilizado como referencia obtuvo un cinco.
"Yo aprobé con un diez", contó divertido, al recordar una anécdota en la que su estrategia de copieteo terminó funcionando mejor de lo esperado. Una suerte inesperada que difícilmente habría podido planificar.
Mariang defiende el 'chuleteo' en los exámenes
La historia provocó las risas de los presentadores del espacio. De hecho, Mariang no dudó en posicionarse a favor de las pequeñas trampas estudiantiles y reivindicó que copiar también puede tener su particular aprendizaje.
"Estoy a favor del chuleteo", comentó la comunicadora, que defendió que con estas prácticas no solo se aprende la asignatura, sino también a desenvolverse en determinadas situaciones: "Siento que se aprende la asignatura en sí y se aprende también calle", añadió.
Carlos Peguer también intervino en la conversación para contar una experiencia relacionada con estudiantes adultos que habían llegado a avisar a sus profesores de que otros compañeros estaban copiando durante un máster.
Una actitud que le sorprendía especialmente por tratarse de personas de 30 o 35 años. "¿Qué más te da?", reflexionó el presentador, que no entendía que alguien siguiera comportándose como un delator en esas circunstancias.
De repetir tercero de la ESO a trabajar en la construcción
Las confesiones de Bustamante sobre su etapa escolar no son nuevas. El cantante ha hablado en diferentes ocasiones de su complicada relación con los libros y de cómo terminó abandonando los estudios para incorporarse al mundo laboral.
Uno de los testimonios más recordados lo ofreció en El camino a casa, el programa de LaSexta presentado por Albert Espinosa. Durante aquella visita a su localidad natal, el artista regresó a su antiguo colegio y se reencontró con algunos de sus profesores, que incluso le mostraron su expediente académico.
Al recordar sus dificultades durante la Educación Secundaria Obligatoria, recurrió a su habitual sentido del humor para resumir lo que había sucedido con tercero de la ESO: "Me gustó tanto 3º de la ESO que decidí quedarme tres cursos".
Bustamente cuenta el truco que utilizaba para copiar.
El presentador también descubrió entonces que Bustamante había llegado a ocultar a su hija Daniella la realidad de sus resultados académicos. "Escúchame, que tengo una hija y le he dicho que sacaba todo sobresalientes", bromeó cuando Albert Espinosa se disponía a leer sus calificaciones.