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Vida y estilo

Cruceros fluviales: una alternativa personal y cómoda al turismo masificado en alta mar

Subir a un barco que recorre un río permite alejarse de la masificación, un trato más personal y conocer desde dentro paisajes, ciudades y pueblos de una manera más cercana
Vista nocturna de Budapest desde un barco que recorre el Danubio.
Vista nocturna de Budapest desde un barco que recorre el Danubio. / CroisiEurope

Actualizado hace 5 minutos

Cuando alguien habla de hacer un crucero, lo más normal es que pensemos en esos grandes barcos que cruzan mares más o menos lejanos, donde miles de personas conviven en un gigantesco hotel flotante que se desplaza entre diversos destinos que apenas hay tiempo de visitar y en cuyo interior se organizan multitud de actividades variadas para entretener a los cruceristas entre un destino y otro.

Son unos días muy divertidos, pero se parecen demasiado a un resort en tierra firme con un todo incluido. Pero para muchos, navegar incluye el placer consciente de viajar disfrutando del entorno hacia fuera, del paisaje. Y reconozcámoslo, a no ser que sea un navegante que tenga que gobernar la embarcación, el mar puede resultar muy monótono.

Pero hay una alternativa.

Uno de losbarcos de cruceros para turistas que navega por el Rin.

Uno de losbarcos de cruceros para turistas que navega por el Rin. CroisiEuropa

Cruceros fluviales

Los grandes ríos que cruzan países y continentes han facilitado la comunicación y el transporte entre ciudades durante siglos. En la actualidad han perdido importancia mercantil pero está creciendo su importancia turística como cruceros fluviales.

Navegar con calma por el Rin, el Guadalquivir, el Duero, el Danubio, el Canal du Midi, entre otros, permite que el itinerario acompañe al paisaje. Desde la cubierta, las vistas cambian casi a cámara lenta en comparación con trenes, coches o autobuses, casi como si se fuera paseando. Un campanario barroco asoma entre viñedos, un castillo medieval vigila la orilla, un mercado despierta junto al muelle. El barco fluvial no se limita a llegar a un destino, a una población, se integra en ella.

Se calcula que unos 50.000 españoles optaron por un crucero fluvial en 2025. Las reservas de fluviales para el mercado español han subido cerca de un 15% anual. Los destinos favoritos de los españoles son el Rin, el Danubio y, cada vez más, el Duero en Portugal.

Según Miguel Borrallo, director de la agencia especializada Crucero Click, “un crucero fluvial es un medio cómodo y despreocupado de conocer otros países, otras formas de vivir. El hecho de recorrer Europa admirando ricas culturas es una experiencia tan atractiva como inolvidable. Se trata de unas verdaderas vacaciones deleitándose con el paisaje, charlando con los amigos y descansando”.

Ventajas de navegar por un río

Frente a los cruceros marítimos, un sector que también está creciendo pero que ofrece una experiencia más multitudinaria y algo más aislada del entorno, los cruceros fluviales ofrecen una experiencia más personal e integradora. Estas son diez de sus ventajas:

Variedad de recorridos

Las propuestas de cruceros fluviales que se concentran en Europa ofrecen la posibilidad de conocer tanto los grandes ríos que recorren varios países como el Danubio, el Duero o el Rin, como otros más locales como el Sena, el Guadiana, el Guadalquivir, el Ródano, el Saona, el Garona, el Elba, el Loira, el Oder, el Po y algunos de los canales franceses como el de Midi.

A este respecto, Tomás Fernández, director comercial de CroisiEurope, indica que “los españoles han dejado de ser “novatos” en este tipo de cruceros, y el 85% repite, especialmente los del Rin y el Danubio, pero también el Garona, el Sena o el Guadalquivir

Todo son facilidades

Un crucero fluvial es el más cómodo y despreocupado medio de conocer países y formas de vivir. . A bordo todo son facilidades. Se trata de unas verdaderas vacaciones a su aire deleitándose con el paisaje, charlando con los amigos y descansando. No hay que hacer y deshacer maletas cada día ni hay urgencia por encontrar mesa en un restaurante, ni buscar transporte para ir más rápido o llegar a tiempo. Tiene todo lo bueno de un viaje organizado, pero deja libertad al viajero para que programe su tiempo.

Sin masificación

Los barcos que navegan por los grandes ríos apenas llevan unos 200 pasajeros. En los cruceros fluviales es fácil intimar con el resto de los compañeros de viaje, conocerse, participar o no en las distintas actividades a bordo, o, simplemente, contemplar la vida en el río y los atractivos de las orillas.

No es fácil marearse

Los barcos que navegan por los ríos tienen poco calado y poca altura y son muy estables, ya que en los ríos, por grandes que sean, pocas veces hay movimiento en el agua. Por eso es muy difícil llegar a marearse.

Amenas travesías

Los recorridos por los ríos son siempre amenos. Se descubren pequeños pueblitos en las orillas, viñedos, castillos, monasterios y abadías... El propio tráfico del río ya es una distracción y el paso de las esclusas una experiencia interesante. A bordo hay pequeñas distracciones: juegos en cubierta o en el salón, modestas actuaciones y música todas las noches, charlas sobre los destinos...

Un crucero atraviesa el canal de Corinto, en Grecia.

Un crucero atraviesa el canal de Corinto, en Grecia. CroisiEurope

Cabinas exteriores

Los barcos fluviales apenas superan los 12 m de manga (ancho) y algo más de 100 de eslora (largo), lo que permite camarotes a los lados y un pasillo en el centro. Todas las cabinas son exteriores, con amplios ventanales en la mayoría de los casos. Algunos tienen pequeñas terrazas o balcones, y todo lo imprescindible para que el viaje sea cómodo: camas, armarios, aseos con ducha, climatización...

Buenas comidas servidas en la mesa

La mayor parte de las comidas que se hacen en los grandes barcos marítimos suelen ser de buffet, con sus ventajas y sus inconvenientes. En los cruceros fluviales las comidas y cenas son siempre en mesa y servidas por camareros, aunque los desayunos suelen ser buffet para adaptarse al horario que más convenga a cada uno. En muchos casos, se incluyen los vinos, cervezas, refrescos, cafés durante todo el día.

Escalas en las ciudades

La mayor parte de las escalas que se hacen en un crucero fluvial son en el centro de las ciudades que se atraviesan o en lugares destacados del camino: abadías, fortalezas, ciudades más pequeñas... Además, el embarque y desembarque es muy rápido sin trámites de pasaportes, colas para coger los autobuses, etc. Por eso no es necesario, en muchos casos, contratar excursiones ni perder tiempo en desplazamientos.

2026-04-18T11:32:01+02:00
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