Actualizado hace 2 horas
Lo que comenzó como un incendio en una vivienda particular en la localidad navarra de Mañeru terminó derivando en un incendio forestal que ha obligado a desplegar un importante contingente de emergencias y ha dejado como saldo una persona hospitalizada con pronóstico reservado. Según han informado fuentes oficiales de SOS Navarra, el fuego se considera controlado desde las 19:45 horas, aunque las labores de extinción definitiva se prolongarán para evitar posibles rebrotes en la zona afectada.
Origen del fuego y rápida propagación
La alerta saltó a las 17:02 horas, momento en el que los servicios de emergencia recibieron el primer aviso. El foco inicial se situó en una vivienda de Mañeru, pero la voracidad de las llamas hizo que el incendio se propagara con rapidez, afectando de forma directa a un segundo inmueble. Ante la proximidad de otras viviendas y el riesgo evidente para los residentes, las autoridades procedieron al desalojo de varios inmuebles cercanos como medida de precaución.
Sin embargo, el incendio no quedó confinado al área urbana. Debido a las condiciones del terreno y la sequedad de la vegetación, el fuego saltó hacia la zona de monte cercana, convirtiéndose en un incendio de vegetación que amenazaba con extenderse por la falda de la montaña. Esta evolución obligó a elevar la categoría de la emergencia y a movilizar recursos adicionales de forma inmediata.
Dos personas atendidas
El balance de daños personales arroja dos personas afectadas por la inhalación del humo generado por la combustión. El herido de mayor gravedad es un hombre de 56 años, quien ha tenido que ser trasladado de urgencia al Hospital Universitario de Navarra (HUN) en Pamplona. Su pronóstico ha quedado fijado como reservado debido a las complicaciones respiratorias derivadas del humo.
Por otro lado, una mujer de 83 años también tuvo que ser asistida por los servicios sanitarios desplazados al lugar. Afortunadamente, su estado no revestía gravedad y, tras recibir los cuidados necesarios en el mismo punto de la emergencia, fue dada de alta en el lugar sin necesidad de traslado hospitalario.
Cierre de la A-12 por la intensa humareda
En torno a las 17:25 horas la columna de humo provocada por el incendio comenzó a invadir la calzada de la Autovía del Camino (A-12). La falta de visibilidad y el riesgo para la seguridad vial obligaron a las patrullas de tráfico a cortar la circulación en ambos sentidos entre los kilómetros 24 y 26.
Esta interrupción del tráfico se mantuvo durante casi dos horas, generando retenciones en una de las arterias principales de la Comunidad Foral. No fue hasta las 19:15 horas cuando, una vez que la visibilidad mejoró y el fuego fue estabilizado, los agentes pudieron reabrir la carretera al tráfico con normalidad, aliviando la situación en la zona.
Gran despliegue de medios técnicos y humanos
Los servicios de emergencia han tratado de atajar el incendio antes del anochecer. El dispositivo inicial ha contado con la participación de efectivos de los parques de bomberos de Estella y Cordovilla, quienes han liderado las labores de ataque directo a las llamas tanto en las viviendas como en el monte.
Dada la complejidad del terreno forestal, ha sido necesaria la intervención de cuatro helicópteros de extinción, que han realizado descargas constantes de agua hasta que la situación ha permitido su retirada. Junto a ellos, han trabajado sobre el terreno guardas forestales de Medio Ambiente, patrullas de la Policía Foral y de la Guardia Civil, además de un equipo médico de Puente la Reina y dos ambulancias movilizadas en prevención.
Incendio estabilizado
La situación comenzó a dar señales de mejora a las 19:00 horas, momento en el que el dispositivo de mando declaró el incendio como estabilizado, lo que permitió la retirada de los medios aéreos, dejando el trabajo restante en manos de las brigadas terrestres. Finalmente, a las 19:45 horas, SOS Navarra confirmaba que el incendio de Mañeru estaba oficialmente controlado.
Pero el trabajo no ha terminado. Efectivos de bomberos han permanecido en el lugar durante la noche realizando labores de refresco y vigilancia para asegurar la extinción definitiva y evitar que cualquier foco latente pueda reavivarse.