La presidenta de la Confederación Empresarial Vasca, Confebask, Tamara Yagüe, ha asegurado que la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre es "oportunista" y "más política que laboral" por lo que los empresarios vascos no se sienten "interpelados".
En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Yagüe se ha mostrado convencida de que la próxima huelga del 11 de noviembre convocada por los sindicatos tanto en Euskadi como en el ámbito estatal por la vivienda y los salarios, es "una huelga política", tal y como han admitido algunos representantes sindicales.
Según ha explicado, este pasado miércoles, la patronal vasca recibió el fax de la convocatoria de huelga en la que los convocantes justifican la medida para "sacar el salario mínimo interprofesional o para que los salarios garanticen una vía digna".
"Parece que lo que se ha hecho es justificar una huelga que realmente es más una huelga política que una huelga realmente laboral". "Nosotros no nos sentimos identificados con el propósito de la huelga. Creemos que es una huelga oportunista, justo en precampaña y que es una huelga más política que laboral", ha manifestado.
Huelga sobre el SMI
Tamara Yagüe ha defendido que las huelgas "tienen que tener una finalidad y estar justificadas para que sea viable", por lo que ha insistido que, ante las razones que esgrimen los sindicatos, los empresarios no se sienten "interpelados".
Además, ha recordado que "hace cuatro días también hubo, como quien dice, una huelga sobre el SMI" que "ni fue exitosa ni quedó clara, porque está en el Tribunal Supremo, pero hay que recordar que el TSJPV nos dio la razón", en referencia a que "no están legitimados" para negociar en Euskadi un SMI.
Sobre este tema, ha reiterado que siempre han trasladado que están dispuestos a hablar de un salario mínimo de convenio siempre que sea un diálogo tripartito y se aborden otros problemas relacionados con la competitividad y la productividad como el absentismo o la flexibilidad. "Siempre y cuando aumentemos la productividad y la competitividad, podremos aumentar el salario", ha manifestado.
Para los jóvenes el salario es "una cosa importante"
Ante los emplazamientos a los empresarios para que suban los salarios a los jóvenes para retener talento, Yagüe ha indicado que, para los jóvenes, el salario es "una cosa importante, como para todos", y más en la actual situación, pero "no solamente se mueven por los salarios, se mueven también por un proyecto de vida, por cuáles son las condiciones que les rodea y la proyección de carrera".
Por otra parte, ha apuntado que, según ha trasladado el propio Gobierno Vasco y Lanbide, los jóvenes universitarios vascos son los que, "al de cuatro años tienen salarios más altos de todo el Estado". "Por lo tanto, ¿podemos hablar de que haya que pagarles más? bueno, el salario está relacionado con la productividad, y desde luego, ante una falta de trabajadores que existen en las empresas, ¿realmente creéis que la empresa cuando le hace falta un trabajador va a estar discutiendo por un salario?", ha apuntado. A su juicio, los salarios tienen que estar acordes con la productividad y la competitividad.
Ante el incremento del 4,5% previsto en el ámbito público y respecto a si las subidas salariales en el sector privado deberían ir en esa línea, ha apuntado, en primer lugar, que las empresas han subido por encima del IPC los sueldos en los convenios.
Tras recordar que es el Estado el que marca "la subida máxima" en el ámbito público, ha señalado que "habrá que ver si realmente es efectivo" y le da que "puede ser también un mensaje un poco electoralista".
Deflactación del IRPF
Asimismo, ha apuntado que la pérdida del poder adquisitivo "muchas veces viene por el dinero que te llevas al bolsillo" y, en este sentido, ha señalado que los gobiernos "no hacen la deflactación del IRPF" y eso supone "que la mitad de la subida salarial se la queda el gobierno y no pasa nada". "Es una cosa curiosa", ha indicado Yagüe que se ha preguntado por qué no se exige esa deflactación del IRPF total, ya que, en el caso de Bizkaia, "no ha sido total" y en el Estado "ni siquiera se ha deflactado".
"Eso es dinero. O sea, que no hagamos demagogia exclusivamente con el IPC. Estábamos hablando de cuánto es el dinero que nos llevamos un poco al bolsillo y lo que realmente se necesita", ha manifestado.
Sobre el efecto de la subida de los precios a las empresas, ha indicado que se da "una paradoja" porque no se indexan subidas relacionadas con el IPC a los contratos con la Administración pública y también hay "muchos trabajadores subrogados".
Junto a ello, ha aludido a los costes salariales y laborales que tienen, además de los materiales y energéticos, por lo que ha asegurado que es "un momento complicado para las empresas".
Los ayuntamientos tienen que poner suelo para la vivienda
Ante el problema de la vivienda, cree que no se va a solucionar con un "decreto que afecte al alquiler", aunque no ha querido entrar a valorar en sí el decreto sin entrar a valorar el decreto o el fondo del tema.
A su juicio, se necesita poner más viviendas en el mercado, ya que el precio de la vivienda está tan alto debido a su escasez. En este sentido, cree que ello tiene que ver con el suelo y, tras apuntar que la mayoría es público, cree que los ayuntamientos son los "que tienen que poner ese suelo y sacar esos suelos a licitación". Yagüe considera que no lo "están haciendo con la celeridad suficiente".
Asimismo, ha aludido a las demandas que se dan, de "hasta tres años", para dar la licencia para la construcción. "Y luego hay que construir y resulta que estamos diciendo que suben los materiales, pero también suben los costes salariales y los costes laborales y, además, hay falta de mano de obra. Pero no es solamente eso, es que el código de edificación ha cambiado y cada vez las viviendas de nueva construcción tienen requisitos más exigentes que hacen que el coste sea mayor. Y luego llegamos y resulta que la fiscalidad no nos acompaña. El 25% de un coste de una vivienda son impuestos, directos o indirectos", ha manifestado.
Por lo tanto, cree que no se está ante un problema que "se vaya a solucionar de hoy para mañana" pero "es un problema serio" y la Administración "tiene que coger el liderazgo".
Empleo, arraigo de las personas y generación de talento
En relación al estudio presentado este miércoles sobre el reto demográfico, que estimaba en alrededor de 240.000 el déficit de trabajadores en Euskadi en 2035 si no se actúa, lo que supondría 22.600 millones de PIB no generado.
Según ha apuntado, el reto es "importante" porque "no es un reto empresarial", sino "un reto de país" porque está en juego el "bienestar futuro".
Por ello, plantean una gobernanza "única, ejecutiva y colaborativa" para ir afrontando el reto, bajo tres pilares como son la inmigración para el empleo, el arraigo de las personas y la generación de talento. Según ha indicado, es un reto en el que Euskadi "va tarde", por lo que hay que tomar "acciones rápidas".
Además, cree que las empresas se tienen también que "poner las pilas" y deben hacer "proyecciones de necesidades de personal a más largo plazo", además de "cambiar la forma de contratar" porque "hay que buscar personas en origen que aquí ya no hay".