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La presidente de Confebask, Tamara Yagüe, ha hablado en Las Mañanas de Onda Vasca sobre el anuncio del cese definitivo de la actividad violenta de ETA, hace hoy 15 años, para asegurar que, este hecho, supuso "poder empezar a trabajar con libertad, con mayor confianza para las inversiones y poder desarrollar proyectos empresariales". Opina que ETA era "un lastre" para la economía de Euskadi, por lo que considera que "hace 15 años" que las empresas vascas "se han podido abrir a inversiones que quizás en ese momento no eran posibles o no eran fácil que saliesen adelante".
Tamara Yagüe ha admitido que Euskadi siempre ha sido "una economía pujante" y "lo sigue siendo", aunque puede que la evolución no haya sido "tan al alza" como se esperaba desde "el mundo empresarial". Destaca que mientras sectores como el del turismo "han dado un paso de gigante", en otros ámbitos se puede decir "que ETA ha desaparecido", aunque "muchas veces, el discurso ideológico sobre la empresa y a veces el empresariado vasco todavía cala dentro de la sociedad".
Por ello, 15 años después de la desaparición de la banda armada, considera que es necesario mantener la memoria de los años más duros. "Todavía es necesario seguir recordando y preservando a todas las víctimas y a esos empresarios valientes que con su esfuerzo, en momentos difíciles decidieron sostener la actividad y los empleos de la sociedad vasca", asegura.
Huelga general y el SMI
En otro orden de cosas, Yagüe ha rechazado el parón sindical convocado para el próximo 11 de noviembre en Euskadi, argumentando que se trata de una movilización con tintes electorales y no de una verdadera reivindicación de los derechos de los trabajadores. "Esta huelga general es más una huelga política que una huelga laboral", destaca. Además, confiesa que desde la patronal no se sienten interpelados con dicho paro, debido a que hablan del salario mínimo "cuando acaba de haber una huelga hace 6 meses".
Precisamente, sobre el Salario Mínimo Interprofesional propio para Euskadi, asegura que la patronal no está legitimada para negociar un SMI propio para la comunidad, postura respaldada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y pendiente de recurso en el Tribunal Supremo. "Nosotros siempre hemos dicho que estamos dispuestos a hablar de un salario mínimo de convenio para todos los convenios donde nosotros tenemos capacidad negociadora. Siempre y cuando se abran a la vez otros temas que afecten a la competitividad de las empresas, como puede ser el absentismo", detalla.
Yagüe ha defendido que las empresas vascas siempre han respondido incrementando los salarios por encima de la inflación desde la pandemia, y ha contrastado este esfuerzo privado con la falta de deflactación del IRPF por parte de las haciendas públicas. "Resulta que el empresariado está subiendo los salarios por encima del IPC y en cambio las haciendas públicas no están deflactando el IRPF. Hemos oído como han prometido una deflactación del 3% cuando han prometido una subida salarial del 4,5 a los funcionarios, no sé exactamente por qué esa diferencia", zanja la presidenta de Confebask, haciendo referencia a la subida de salarios anunciada por el Gobierno Vasco. Anuncio que por cierto, tacha de "desafortunado".
Absentismo
La máxima responsable de Confesbask ha puesto el foco también en las bajas médicas. Denuncia que el absentismo es uno de los grandes caballos de batalla de Euskadi, ya que existen "unos índices muy superiores a los del resto del estado". Una situación que califica de "lastre" y que, a su juicio, requiere de una mejora profunda en la gobernanza institucional del sistema de salud.
A esto se le suma la falta de perfiles cualificados en una amplia variedad de sectores y servicios. La presidenta ha alertado de que si no se fomenta una inmigración ordenada y el arraigo del talento local de aquí a 2035, "la estimación es que van a faltar 240.000 trabajadores", advirtiendo que "o tomamos medidas y nos damos prisa o nos va a explotar".