El estrés puede formar parte de la vida cotidiana en situaciones puntuales, pero cuando se mantiene durante demasiado tiempo afecta al bienestar físico y emocional.
Las preocupaciones laborales, las responsabilidades familiares o la falta de descanso pueden mantener al organismo en un estado de alerta constante. Por eso, aprender a relajar el sistema nervioso y controlar el estrés resulta fundamental para mejorar la calidad de vida.
Entre las estrategias que ayudan a recuperar la calma destaca la respiración consciente. Según señala el cardiólogo Aurelio Rojas, controlar la forma de respirar puede ser una herramienta útil para afrontar los momentos de mayor tensión.
"Ojalá todo el mundo supiera que inhalar dos veces rápido y exhalar despacio es la mejor manera de relajar tu sistema nervioso en una situación de estrés o ansiedad importante", señala.
Esta técnica, conocida como suspiro fisiológico cuando se realiza mediante dos inhalaciones seguidas y una exhalación prolongada, contribuye a regular la respiración y favorecer una sensación de calma.
Para practicarla, se toma aire por la nariz, se realiza una segunda inhalación breve y, a continuación, se expulsa el aire lentamente. Es importante no forzar la respiración y detenerse si aparece mareo o incomodidad.
Hombre con estrés en el trabajo
Consejos adicionales
Además de los ejercicios respiratorios, practicar actividad física de forma regular puede ayudar a reducir la tensión acumulada y mejorar el estado de ánimo.
Caminar, montar en bicicleta o realizar ejercicio moderado son algunas opciones para incorporar el movimiento a la rutina diaria y favorecer el bienestar emocional.
El descanso también desempeña un papel importante en la regulación del estrés. Mantener horarios de sueño estables y dormir las horas necesarias ayuda al organismo a recuperarse y permite afrontar mejor las situaciones difíciles.
Asimismo, dedicar unos minutos al día a la meditación, la atención plena o cualquier actividad relajante puede contribuir a disminuir la sensación de sobrecarga mental.
Cuidado con la cafeína
Otro aspecto que conviene tener en cuenta es el consumo de cafeína, ya que en algunas personas puede aumentar el nerviosismo, las palpitaciones o las dificultades para dormir. Moderar su ingesta puede resultar útil, especialmente durante los periodos de mayor estrés.
Por último, aprender a reconocer las señales de alerta, como la irritabilidad, la tensión muscular, las preocupaciones constantes o los problemas para conciliar el sueño, permite identificar cuándo es necesario prestar más atención al bienestar emocional.
Si el estrés o la ansiedad persisten, interfieren en la vida cotidiana o dificultan el descanso, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
Incorporar técnicas de respiración y hábitos saludables, como el señalado por el doctor Rojas, puede ser un primer paso para reducir el estrés y relajar el sistema nervioso. No obstante, cuando el malestar es intenso o prolongado, estas estrategias no sustituyen la atención profesional.