El festival de la curiosidad Jakingura Jaialdia que se celebra durante el mes de junio en diferentes puntos de Gipuzkoa por iniciativa de Kutxa Fundazioa, reúne a representantes del ámbito social y cultural para reflexionar sobre el valor de la curiosidad en distintos ámbitos. Entre los participantes se encuentra César Bona, especialista en educación emocional, quien ofrece el próximo 19 de junio una conferencia titulada Equipos curiosos, organizaciones que evolucionan: lo que el aula puede enseñar al mundo del trabajo.
Bona defiende que la curiosidad es el motor del aprendizaje y de la evolución y lamenta que tanto en el ámbito educativo como en el laboral no siempre se le conceda la importancia que merece. El educador sostiene que la capacidad de hacerse preguntas es más importante que la acumulación de contenidos y asegura que el verdadero éxito consiste en que los niños y niñas salgan de las aulas con más preguntas que respuestas. Además, considera que la curiosidad no desaparece con la edad, sino que permanece latente y solo necesita ser estimulada.
Más allá del entorno educativo, Bona subraya que las organizaciones también necesitan fomentar esa capacidad de cuestionarse las cosas y aprender de los errores. En este sentido, considera fundamental crear espacios en los que las personas puedan expresarse y experimentar sin miedo. "Cuando uno se hace preguntas, crece", afirma al tiempo que recuerda que los mejores líderes no son quienes más hablan, sino aquellos capaces de mantener viva la curiosidad de las personas que trabajan con ellos.
Las nuevas tecnologías
El conferenciante también aborda el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial. Aunque reconoce que pueden percibirse como una amenaza, defiende que estas herramientas pueden convertirse en un recurso valioso si se utilizan de forma ética y responsable. En cualquier caso, insiste en la necesidad de seguir cultivando capacidades humanas como la atención, la creatividad, la empatía y el pensamiento crítico. "Si no tienes curiosidad, no aprendes, no mejoras", concluye el educador, que anima a recuperar el deseo de comprender propio de la infancia.