Economía

Cerrar la segunda residencia tras las vacaciones: 7 errores que salen caros

Antes de volver a casa, conviene revisar algunos puntos de la vivienda para evitar problemas durante las semanas de ausencia y encontrarla en buenas condiciones al regresar
Persona cierra una vivienda con llave. / Magnific

Volver a casa después de las vacaciones implica dejar atrás durante un tiempo la vivienda de la playa o el pueblo. Y aunque cerrar puertas y ventanas parezca suficiente, una casa que permanece vacía durante semanas o meses necesita algo más de preparación. Hay pequeños descuidos que pueden traducirse en humedades, malos olores, deterioro de materiales o gastos inesperados cuando llegue la próxima visita.

1. Ignorar la humedad

Cerrar todas las ventanas y olvidarse de la vivienda durante meses puede favorecer la acumulación de humedad, especialmente en zonas costeras o poco ventiladas. El resultado puede ser condensación, malos olores o aparición de moho.

Antes de marcharse, es recomendable ventilar bien las estancias y no dejar dentro ropa, toallas u otros textiles húmedos. En armarios, baños o trasteros pueden utilizarse productos específicos para absorber la humedad cuando exista riesgo de condensación.

2. No comprobar puertas y ventanas

Una segunda residencia es más vulnerable cuando permanece vacía, por lo que merece la pena comprobar que cerraduras, ventanas, persianas y puertas funcionan correctamente.

También es un buen momento para solucionar pequeños desperfectos: una junta deteriorada, una fisura o una ventana que no cierra bien pueden terminar provocando filtraciones o problemas mayores. Los expertos de Leroy Merlin recomiendan realizar esta revisión preventiva y recurrir a soluciones sencillas, como burletes, selladores o masillas, cuando sea necesario.

Primer plano de la mano de un hombre que comprueba que todas las puertas y ventanas de la vivienda están en buen estado y quedan bien cerradas. Magnific

3. Marcharse sin revisar el agua

Una pequeña fuga puede pasar inadvertida cuando la vivienda está ocupada, pero convertirse en un problema importante si nadie la detecta durante semanas. Antes de salir, conviene comprobar grifos, cisternas, tuberías visibles y conexiones y asegurarse de que no existen goteos.

Si la casa va a permanecer vacía durante un periodo prolongado, cerrar la llave de paso general puede ser una medida preventiva, siempre que no haya instalaciones que necesiten mantener el suministro. Si existe un sistema de riego, también habrá que comprobar que funciona correctamente.

Mujer comprueba que uno de los grifos del baño esté bien cerrado. Magnific

4. No realizar una última limpieza

Otro error es pensar que la limpieza puede esperar hasta la próxima estancia. Sin embargo, dejar restos de comida, basura o textiles húmedos favorece la aparición de malos olores y puede atraer insectos.

Antes de marcharse, conviene vaciar la papelera, revisar la despensa y la nevera, limpiar las superficies y dejar completamente secos baños y cocina. También es recomendable lavar y guardar las toallas y ropa de cama utilizadas durante las vacaciones.

Chica se pone unos guantes junto a un cubo con diferentes productos de limpieza. Magnific

5. Dejar el exterior como si se fuera a volver mañana

Terrazas, balcones y jardines también acusan la ausencia. Los muebles y textiles expuestos de forma continuada a la lluvia, el viento o la humedad pueden deteriorarse más rápidamente.

Por eso, antes de marcharse es preferible guardar cojines, sombrillas y accesorios pequeños y proteger el mobiliario que deba permanecer fuera. En el jardín, una revisión de las plantas, la retirada de hojas secas y la comprobación del riego ayudarán a evitar que el exterior se deteriore durante la ausencia.

6. Mantener enchufado todo por comodidad

No todos los dispositivos necesitan seguir funcionando durante la ausencia. Dejar conectados cargadores, televisores, pequeños electrodomésticos o equipos electrónicos supone un consumo innecesario y puede exponerlos a posibles incidencias eléctricas.

Una buena estrategia es revisar habitación por habitación qué debe permanecer conectado y qué puede desenchufarse. Las regletas con interruptor permiten simplificar esta tarea y evitar olvidos.

Hombre desconecta un enchufe de la pared. Magnific

7. Hacer demasiado evidente que la casa está vacía

Una vivienda que permanece completamente a oscuras durante semanas puede delatar que no hay nadie dentro. No es necesario mantener luces encendidas continuamente, pero sí puede resultar útil programar algunas durante determinadas franjas horarias.

Los temporizadores, las bombillas inteligentes o algunos sistemas de automatización permiten hacerlo sin necesidad de acudir físicamente a la vivienda. También es importante comprobar antes de marcharse que los sistemas de alarma o vigilancia, si los hay, funcionan correctamente.

Primer plano de la mano de una mujer conectando la alarma antes de salir de casa. Magnific

La última comprobación antes de cerrar

Antes de echar la llave definitivamente, conviene hacer una última revisión de la vivienda. Comprobar que no quedan alimentos que puedan estropearse, grifos abiertos, ventanas sin cerrar, textiles húmedos ni aparatos conectados innecesariamente ayudará a evitar incidencias durante las semanas de ausencia.

Preparar una segunda residencia antes de marcharse consiste, sobre todo, en anticiparse a los pequeños problemas que pueden surgir cuando nadie está allí para resolverlos. Una revisión final permite dejar la vivienda en mejores condiciones y facilita encontrarla lista para la próxima estancia.

23/08/2026