Abrazada a un gran peluche, con gafas de sol negras, unas bolsas en la mano y visiblemente emocionada. Así ha salido Carmen de la que ha sido su vivienda durante dos décadas en el barrio de Abusu, de Arrigorriaga, tras un traumático desahucio ejecutado a instancias de “mi exmarido, a quien le importa más una casa que su propia hija”, ha afirmado con impotencia.
El desalojo se ha producido a las 11.20 horas de este viernes, después de una tensa mañana de espera a la comitiva judicial. Un fuerte dispositivo policial desplegado por la Ertzaintza ha mantenido rodeado los accesos al número 35 de la calle Santa Isabel desde las cuatro de la madrugada. En los aledaños del inmueble, un centenar de personas han secundado la concentración de protesta convocada por el sindicato de vivienda Batu.
Y Carmen ha tenido también palabras de agradecimiento a quienes han estado apoyando su causa desde el inicio "porque sabéis que llevo muchos años luchando” por una vivienda “que compré durante mi primer embarazo y el error que cometí fue no ponerla a mi nombre”, ha lamentado. “No es justo, no tiene derecho a echarme a la calle y menos con una niña pequeña”, ha añadido con rabia, en referencia a la actitud de su expareja.
Después de un divorcio complicado, la justicia concedió a Carmen dos años de usufructo para el uso y disfrute del hogar. Sin embargo, la prórroga durante otros dos años más ha sido denegada y “me ha echado de mi casa mi propio exmarido que, ni siquiera conoce a su hija porque la abandonó hace 16 meses”, ha denunciado. Es el tiempo que lleva sin ver a la menor porque, además “no vive aquí, reside en Figueres y le importa más la casa que su hija”, ha insistido.
Críticas al Ayuntamiento de Arrigorriaga
Ante lo ocurrido con Carmen y su hija, el sindicato Batu ha lanzado duras críticas contra el Ayuntamiento de Arrigorriaga. "Tiene responsabilidad sobre lo que ha ocurrido aquí. Y ¿dónde está? Porque lleva desde ayer, que emitió un comunicado, en silencio y sin responder a nuestras llamadas".
El único recurso ofrecido hasta ahora es "una habitación de hotel durante dos meses", una alternativa habitacional valorada por el sindicato como "insuficiente y que no se adapta a las necesidades de una madre con una menor a su cargo".
El sindicato reconoce que, en el último momento, Carmen recibió del Consistorio un documento oficial con una "solicitud de una vivienda pública por adjudicación directa", pero llega tarde porque "no sabemos cuánto tiempo va a pasar hasta que se haga realidad esa posible solución habitacional". Con ese documento en mano se ha intentado abrir un proceso negociador con la comitiva judicial en busca de "un aplazamiento de la orden de desahucio" y ganar un tiempo de oro para Carmen y su hija. Sin embargo, tampoco ha sido tenido en cuenta y la orden de desalojo se ha hecho efectivo sobre las 11.20 horas de este viernes.
Concentración en Arrigorriaga
Ante lo sucedido, y la situación de desamparo en la que quedan Carmen y su hija, el sindicato Batu ha convocado una concentración de protesta a las 20.00 horas de este viernes en la plaza del Ayuntamiento de Arrigorriaga "para seguir ejerciendo presión porque consideramos que la alternativa habitacional que ha ofrecido el Consistorio no es suficiente".
Y la portavoz del sindicato ha lanzado una última pregunta al ejecutivo liderado por EH Bildu en coalición con las plataformas Arrigorriaga Gara y NOA: "si la vivienda en adjudicación directa no llega pasado ese plazo tiempo, ¿qué piensa hacer?".
Para finalizar, Batu también ha pedido al Ayuntamiento "recuperar el canal de comunicación que tenía establecido con nosotros".