Vida y estilo

Cambio horario de invierno: ¿por qué se hace siempre a las tres de la madrugada?

A pesar de que esta costumbre se lleva muchos años haciendo, aún existen muchas dudas sobre su funcionamiento
Una persona ajusta las manecillas de su reloj de pulsera tras el cambio horario como el que se implantará en la madrugada de este domingo. / Europa Press

El último fin de semana de este mes de octubre, concretamente el 25 de octubre, domingo, tendrá lugar una de las modificaciones que altera por completo el estilo de vida y la rutina de millones y millones de personas: el cambio horario de invierno. Una costumbre que lleva mucho tiempo haciéndose y que, a pesar de su importancia, todavía sigue despertando algunas dudas año tras año.

Un método que se aplica en muchos países

La elección de este tramo de madrugada ayuda a que todos los países europeos puedan realizar el cambio al mismo tiempo. Por lo tanto, esta estrategia asegura el orden, al margen del huso horario particular que se aplique en cada estado.

Como consecuencia directa de este retraso en el reloj, y a diferencia de lo que ocurre normalmente, el próximo domingo contará con una hora extra, mientras que el sistema funcionará de manera totalmente opuesta durante la transición a los meses cálidos.

A las 3 horas de madrugada serán las 2

Por otro lado, es bien sabido que, el próximo domingo, 25 de octubre de este 2026, entrará el nuevo horario de invierno. En lo que a la península se refiere, cuando eran las 3:00 horas, el reloj se retrasa para volver a marcar las 2:00 de la madrugada.

La normativa europea establece que el horario de verano debe llevarse a cabo de forma coordinada a las 01:00 UTC del último domingo de octubre. En lo que al Estado se refiere, esa hora equivale a las 03:00 de la madrugada. De esta forma, todos los países miembros de la Unión Europea cambian de hora en el mismo instante.

Tampoco podemos olvidar que el impacto del cambio a las tres de la madrugada es mínimo, ya que apenas hay tráfico de trenes, vuelos y transporte público, evitando así retrasos e incidencias en los desplazamientos. Por no hablar de que la mayoría de empresas y comercios están cerrados y no se alteran sus jornadas laborales.

Además, como la mayoría de la gente duerme a esa hora, retrasar el reloj en plena noche no tiene casi impacto en la población. Así, las personas pueden despertarse al día siguiente y adaptarse al nuevo horario, de una forma más natural y casi sin notar la transición.

El cambio de horario de invierno llega este domingo Pexels

Las fechas de los futuros cambios de horario

El pasado mes de marzo, la Unión Europea anunció los ajustes previstos de cara a los próximos cinco años, hasta 2031. Con esta planificación, se mantiene el sistema actual, mientras no se apruebe una normativa que lo cambie.

En 2027, las modificaciones serán los domingos 28 de marzo y 31 de octubre; en 2028, caerán el 26 de marzo y 29 de octubre. Para 2029, tocarán el 25 de marzo y 28 de octubre; en 2030 los días 31 de marzo y 27 de octubre, y en 2031 el 30 de marzo y 26 de octubre.

Para adaptarse al horario de invierno, los relojes se atrasarán una hora. Magnific

Los pros y contras del cambio horario de invierno

El cambio al horario de invierno cuenta con varias ventajas como, por ejemplo, madrugar y así aprovechar bien el día y la luz de la mañana, favoreciendo el ajuste del reloj biológico. Dormir una hora más también puede ayudar a reducir el consumo de energía debido a la luz natural, por lo que no está de más tenerlo en cuenta.

No obstante, este hábito trae consigo algunas desventajas. Una de ellas es la influencia que tiene en la salud y la alimentación: al anochecer más temprano, puede alterar el ciclo del sueño y el apetito. Por no hablar de una mejor vida social, además de aumentar el gasto en iluminación y calefacción dentro del hogar.

22/10/2026