Los Mossos d'Esquadra han desarticulado una presunta organización criminal dedicada a facilitar la entrada y la regularización administrativa de migrantes en España mediante contratos de trabajo fraudulentos. La operación se ha saldado con 50 detenidos, 48 hombres y dos mujeres, y unos beneficios que superarían los 3,2 millones de euros, según las estimaciones de la investigación.
La policía catalana considera que se trata de la mayor investigación desarrollada hasta ahora por el cuerpo en el ámbito de la inmigración irregular. Los arrestos se produjeron principalmente en distintos municipios de la provincia de Barcelona y afectan tanto a los supuestos integrantes de la organización como a empresarios que presuntamente colaboraban con sus actividades.
Del total de arrestados, siete están considerados presuntos miembros de la estructura criminal y 43 son empresarios relacionados con las tramitaciones fraudulentas. Tres de los siete supuestos integrantes de la red han ingresado en prisión por orden judicial.
Contratos de trabajo falsos para conseguir permisos de residencia
Según las pesquisas, la organización captaba principalmente a ciudadanos de origen paquistaní interesados en obtener autorizaciones de residencia y trabajo en España. Para conseguirlo, presuntamente simulaba relaciones laborales mediante contrataciones fraudulentas que permitían facilitar la entrada de los extranjeros en el país o regularizar posteriormente su situación administrativa.
Los migrantes llegaban a pagar hasta 30.000 euros por conseguir la documentación y un contrato de trabajo que respaldase su solicitud. De esta manera, la organización habría convertido los trámites de extranjería en un negocio lucrativo mediante la utilización de empresas y relaciones laborales ficticias.
La investigación sitúa la actividad de la trama entre marzo de 2022 y julio de 2023. Durante ese periodo, los implicados habrían presentado 224 expedientes de contratación en origen, de los cuales 108 obtuvieron una resolución favorable.
A partir de estas tramitaciones, los investigadores calculan que la organización pudo conseguir más de 3,2 millones de euros.
Imagen de archivo de Mossos d'Esquadra.
Un operativo con 81 agentes de los Mossos
La operación policial se desarrolló en dos fases, los días 26 y 27 de octubre, con la participación de 81 efectivos de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra.
En el dispositivo tuvieron un papel destacado la Unitat Central de Tràfic d'Éssers Humans (UCTEH) y el Àrea Central de Crim Organitzat (ACCOR), especializadas en la investigación de redes criminales y delitos relacionados con la explotación y el tráfico de personas.
La mayoría de las detenciones se practicaron en Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs. También se realizaron arrestos en Sabadell, Terrassa, Vic, Sant Boi de Llobregat y Sant Vicenç dels Horts.
Delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros
A los siete presuntos integrantes de la organización se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad documental. En el caso de los 43 empresarios detenidos, se investigan posibles delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y falsedad documental.