Gipuzkoa

Burdina Taldea cumple 25 años preservando el patrimonio

El trabajo se ha centrado en la restauración y conservación de elementos históricos de Andoain y del valle del Leitzaran
Xabier Arruti y Ander Armendariz de Burdina Taldea.
Xabier Arruti y Ander Armendariz de Burdina Taldea. / Aitziber Muga

Un cuarto de siglo de trabajo, alrededor de 120 personas voluntarias y un objetivo común: recuperar, conservar y dar a conocer el patrimonio histórico y cultural de Andoain y su entorno. Burdina Taldea ha cumplido esta semana 25 años desde que tomó el relevo de Tren Txikiko 31 Taldea, el grupo cultural que había trabajado intensamente para preservar uno de los últimos vestigios del antiguo ferrocarril del Plazaola: la locomotora número 6, que posteriormente pasó a formar parte de la compañía Minero Siderúrgica de Ponferrada, donde recibió el número 31.

Tras finalizar su vida útil, quedó abandonada en una vía muerta de Cubillos del Sil (León). Actualmente se conserva expuesta en el Museo del Ferrocarril de Ponferrada.

Con aquel trabajo como punto de partida y con la recuperación del patrimonio como horizonte, nació Burdina Taldea. Sus primeros años estuvieron estrechamente vinculados al valle del Leitzaran, donde sus integrantes organizaron diferentes campos de trabajo relacionados con el antiguo tren del Plazaola y la actividad minera e industrial que se desarrolló en el entorno.

Caleros, lavaderos, molinos...

Con el tiempo, y a petición de distintos Ayuntamientos de la comarca, el colectivo amplió sus objetivos y comenzó a intervenir en otros elementos del patrimonio etnográfico e industrial: hornos caleros, lavaderos, molinos y antiguos aserraderos, entre otros.

De este modo, la actividad de la asociación ha permitido devolver parte de su valor a construcciones y espacios que, de otro modo, habrían quedado ocultos por el abandono y el paso del tiempo. Uno de los ejemplos más representativos es el calero de Ortzaika, situado en las inmediaciones del barrio de Goiburu y junto a las antiguas vías del Plazaola. Burdina Taldea recuperó y consolidó este horno en 2006. 

Se trata de una construcción de tipo francés que estuvo en funcionamiento hasta la década de 1920. Desde su restauración, el colectivo ha mantenido la tradición de encenderlo simbólicamente para acercar a la ciudadanía los antiguos oficios y formas de vida.

La recuperación del patrimonio del Leitzaran también ha tenido una vertiente de investigación arqueológica. En 2016, por ejemplo, el grupo comenzó a trabajar en los restos de la ferrería de Olaberria, en Andoain. También intervino en la ferrería de Inturia, en Elduain, donde se llevaron a cabo tareas de desbroce y limpieza de los antiguos talleres y del canal.

La recuperación de los hornos caleros ha constituido otra de sus líneas de actuación. A los trabajos de Ortzaika se sumaron intervenciones en otros puntos del entorno del Ubaran. En 2021, Burdina Taldea limpió, consolidó y reconstruyó parcialmente los hornos de Auzokalte 1 y 2, devolviendo su estructura exterior a dos construcciones que se encontraban en mal estado de conservación. Un año después hizo lo propio con el horno de Txermin, también conocido como Itxutu o Asu.

Estudio etnográfico

Pero la labor de Burdina no se limita a las construcciones industriales. Su trabajo también alcanza objetos, documentos y elementos de la vida cotidiana que forman parte de la memoria colectiva. En septiembre de 2023, por ejemplo, colocó un panel informativo en el lugar que ocupó la histórica churrería Mendoza, en Kale Berria, y publicó un pequeño libro sobre la historia del establecimiento, que abrió sus puertas en 1960 y cerró en 1996. La familia propietaria donó, además, diversos utensilios y aparatos del negocio para su restauración y conservación.

En febrero de 2025, el colectivo presentó otro trabajo de recuperación: la restauración de una imagen de San Roque, fechada en 1930, que había aparecido en un caserío de Buruntza. La figura, que fue trasladada posteriormente a Berrozpe para garantizar su conservación. La intervención formó parte de una nueva etapa de trabajo centrada en el patrimonio histórico, religioso y arqueológico de Buruntza.

No obstante, el patrimonio ferroviario y minero sigue ocupando un lugar destacado entre sus proyectos. Este mismo año, coincidiendo con el 25º aniversario, Burdina presentó la restauración de una vagoneta minera de madera del siglo XIX que había localizado en un anticuario de Miranda de Ebro.

Además, la asociación dispone, además, de un espacio propio, el gordeleku, en su sede de la calle Extremadura, donde conserva una importante colección de herramientas, maquinaria, mapas, objetos de labranza y elementos vinculados a la actividad industrial y social del territorio.

La colección constituye un archivo material de la evolución económica y social de Andoain y de los oficios que marcaron su historia.

Para terminar, uno de sus últimos trabajos es la recuperación del antiguo quiosco de Karrika. La intención es rehabilitar esta estructura, actualmente en desuso, y darle una función diferente: convertirla en un punto de intercambio de libros, cómics, cromos y otros objetos.

La plaza en la que se encuentra también aspira a transformarse en un espacio de encuentro y actividad ciudadana, bautizado inicialmente como Truke Plaza, donde puedan organizarse intercambios, pequeñas ventas de artículos de segunda mano y propuestas relacionadas con el coleccionismo y el mundo de los anticuarios.

A todos estos proyectos se suma la preparación de un libro conmemorativo que recogerá los 25 años de intensa trayectoria de Burdina Taldea de Andoain.

2026-11-06T19:37:20+01:00
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