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El comisario de Interior, Magnus Brunner, ha considerado este jueves que los controles reintroducidos por Italia en la frontera con España como consecuencia de la crisis en Ceuta y los que activó el Gobierno español a continuación encajan con los límites que establecen las reglas del Código Schengen que permiten suspender la libre circulación en circunstancias determinadas.
"Todo el mundo sabe que tenemos reglas, hay un código que permite cierta suspensión de las reglas Schengen y ese es el caso", ha indicado Brunner a la prensa en Luxemburgo, en donde este jueves se celebra una reunión de ministros de Interior de la UE en donde lo ocurrido en Ceuta el pasado julio con la entrada de cerca de 80.000 personas desde Marruecos marcará la agenda.
Los ministros han comenzado la cita con una reunión en formato Schengen en la que participan también los países no comunitarios miembros del espacio sin fronteras y en la que el ministro de Interior español, Fernando Grande-Marlaska, tiene previsto informar al resto de socios sobre el estado de la situación en la ciudad autónoma y defenderá que ninguno de los migrantes llegados de manera irregular a Ceuta ha cruzado a la UE continental.
Cuestionado por las críticas de innacción que se dirigen hacia la Comisión Europea por no haber intervenido en este pulso entre Italia y España, Brunner se ha limitado a decir que el marco de Schengen admite este endurecimiento de la frontera interior en determinados casos, pero no se ha pronunciado por si cree que la situación en Ceuta supone una amenaza para el resto de Schengen, como sostiene Roma.
ITALIA PRORROGA LOS CONTROLES
Italia anunció la víspera de esta reunión a 27 que prorrogará otros 15 días los controles que impone a los viajeros que llegan en vuelos procedentes de España y que prorroga de manera sistemática desde la llegada masiva de migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio, aludiendo el riesgo de que movimientos secundarios.
Desde entonces, ha prorrogado sistemáticamente esta suspensión de Schengen cada quince días, pero Bruselas hasta ahora ha evitado pronunciarse sobre el fondo, apuntado que las reglas de Schengen permiten este tipo de controles de manera temporal e indicado que sigue evaluando las medidas notificadas por los dos Gobiernos.
En el caso de España, el Gobierno respondió activando controles sistemáticos equivalentes a los viajeros procedentes de Italia. La medida está en vigor por el momento hasta el próximo 8 de octubre, pero fuentes oficiales indican que los controles serán de nuevo prorrogados otras dos semanas, aunque la decisión formal no ha sido aún publicada. El Código de Fronteras Schengen permite a los Estados miembros restablecer temporalmente los controles en las fronteras interiores cuando exista una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior, siempre que la medida sea proporcional, necesaria y limitada en el tiempo. Las prórrogas sucesivas pueden alcanzar, en determinados supuestos, un máximo de dos años.