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En Bilbao hay un equipo de fútbol que es Unique in the World y en Legazpi hay un barrio al que también se le puede considerar único en el mundo: Brinkola. Este barrio rural tiene de todo y es una caja de sorpresas. Debido a ello, no habrá ningún otro barrio en Gipuzkoa que haya protagonizado tantos reportajes en este periódico.
Brinkola tiene, para empezar, una estación de ferrocarril que es la última de la línea de cercanías. Eso hace que casi todos los guipuzcoanos sepan de la existencia de este barrio. Brinkola tiene también un embalse: Barrendiola. Con Aizkorri al fondo, no tiene nada que envidiar a los lagos suizos. Además, se puede dar la vuelta al embalse andando o en bicicleta y los más animados pueden acceder a Aizkorri desde Barrendiola.
En Brinkola se pueden visitar también el molino de Igaralde y el Museo del Pan. E incluso admirar el puente que cruza el barrio de un lado al otro y el invernadero más pequeño que se pueda imaginar.
Pero los que verdaderamente hacen especial un lugar son sus lugareños y los vecinos de Brinkola han protagonizado muchas historias. Una de las más sorprendentes tiene como protagonistas a la estación de ferrocarril y la Duquesa de Alba: el tren que le llevaba a París quedó atrapado en Brinkola a causa de la nieve y tuvo que pasar la noche allí. Ella no salió del tren, pero su marido Jesús Agirre fue al bar situado frente a la estación e hizo buenas migas con la familia Madina-Iñurritegi. En ese bar eran muy realzales y cuando la Real metía un gol Carlos Madina pegaba dos tiros al aire con su escopeta de caza.
En Brinkola ya no quedan bares, pero tienen una sociedad y organizan diversos actos a lo largo del año. A finales de agosto celebran las fiestas de San Agustín y hace un par de años celebraron el 50º aniversario de un concierto que atrajo a cientos de personas a Brinkola.
Historia, patrimonio, naturaleza... Brinkola tiene de todo. Hasta unos apartamentos de lujo (Bergaretxe) que permiten disfrutar de unas vistas fabulosas y del parque natural Aizkorri-Aratz. Además, la estación está cerca y eso permite a los turistas poder ir a Beasain, Tolosa o Donostia en tren.
Por cierto, estos Unique in the World no tienen leones, pero tienen burros, caballos, vacas, ovejas... y hasta un pavo real. Rey de la selva Vs. Pavo real. El león del museo del Athletic tiene una pelambrera fabulosa, pero el pavo real de Brinkola tiene una plumaje espectacular... ¡y está vivo!
El pavo real de Unai Segade.