Barcelona ha conseguido evitar una nueva noche de disturbios y saqueos después de la convocatoria lanzada en redes sociales por el grupo digital Blocus. El extraordinario dispositivo policial desplegado durante este sábado ha terminado con tres detenidos, 1.440 personas identificadas y 127 denunciadas en la capital catalana.
Centenares de agentes de los Mossos d'Esquadra y de la Guàrdia Urbana blindaron el centro de la ciudad y los principales accesos al transporte público para impedir que se materializaran las concentraciones y los actos vandálicos anunciados por el colectivo. El operativo, calificado de excepcional y de "máximos", alcanzó el nivel 4, el más elevado de la escala policial.
Según ha informado este domingo la policía catalana, dos de los arrestados son mayores de edad y tenían órdenes de búsqueda y detención pendientes. El tercero es un menor al que se acusa de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad.
Además, 127 personas han sido denunciadas tras localizarles herramientas susceptibles de utilizarse en saqueos y actos vandálicos, así como distintas sustancias estupefacientes.
Los Mossos han asegurado que continuarán vigilando este tipo de convocatorias para garantizar el orden público y la seguridad ciudadana.
Los comercios blindan sus escaparates por miedo a los saqueos
La amenaza de nuevos incidentes llevó a numerosos establecimientos del centro de Barcelona a tomar precauciones. Algunos comercios instalaron tableros de madera y estructuras metálicas en escaparates y fachadas para proteger sus negocios ante posibles destrozos y robos.
Varios locales optaron por cerrar durante la tarde del sábado, mientras que otros mantuvieron su actividad con relativa normalidad. Sin embargo, el ambiente estuvo marcado por la incertidumbre, la presencia policial y las medidas de protección adoptadas por los propios comerciantes.
Barcelona blinda sus calles ante los saqueos convocados por Blocus: tres detenidos y 1.440 identificados.
La preocupación tenía un precedente reciente. La convocatoria de Blocus del pasado 24 de octubre terminó con graves disturbios y episodios de pillaje en el centro de Barcelona, que se saldaron con 133 detenidos y más de 500 personas identificadas.
Los altercados recordaron a los registrados durante las últimas semanas en Francia y elevaron la preocupación ante la posibilidad de que se repitieran escenas similares.
Una docena de ciudades catalanas, bajo vigilancia
La convocatoria de Blocus no se limitaba a Barcelona. El grupo digital había difundido llamamientos para realizar nuevos saqueos en otras localidades catalanas, lo que obligó a extender el dispositivo de seguridad. Los Mossos y las policías locales desplegaron efectivos en ciudades como Lleida, Badalona, Igualada, Mataró, Girona, Terrassa, Gavà, Figueres, Salt, Reus, Platja d'Aro y Blanes, entre otras.
La movilización policial consiguió evitar que se reprodujeran los incidentes de la semana anterior en estos municipios.
Al margen del dispositivo desplegado durante Halloween, los Mossos practicaron una cuarta detención en Cataluña relacionada con los disturbios del 24 de octubre. Se trata de un joven de 21 años arrestado en Cabrera d'Anoia (Barcelona), al que se señala como administrador de uno de los grupos digitales utilizados para coordinar a los participantes en aquellos altercados.
Este arresto se suma a los de tres jóvenes detenidos anteriormente: un menor de 16 años en Bellmunt d'Urgell (Lleida), otro de 17 años en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) y un joven de 18 años en Barcelona. El menor arrestado en Sant Sadurní ingresó el sábado en un centro de menores en régimen cerrado por orden judicial.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
Collboni destaca el operativo policial durante Halloween
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, valoró positivamente el desarrollo de la jornada y aseguró que la ciudad había vivido una situación de tranquilidad pese a las amenazas difundidas en internet.