La multinacional navarra Azkoyen presentó ayer sus cuentas correspondientes al primer semestre, en medio de la OPA que ha lanzado la sociedad de inversión de José Antonio Jainaga sobre la totalidad de sus acciones. Los resultados de los primeros seis meses siguen dibujando a una empresa competitiva, si bien con un beneficio inferior al registrado en el mismo período del año pasado. Las inversiones realizadas, en personal y tecnología, han elevado la partidas de gastos, pero el balance final sigue siendo sólido y confirma las bases del interés de Clerbil, la sociedad de inversión de Jainaga, que ya cuenta con información legal y financiera de Azkoyen al amparo del acuerdo de confidencialidad que suscribieron ambas partes el pasado mes de marzo.
En su comunicado difundido hoy, el Grupo Azkoyen, que no hace ninguna mención al proceso de compra por parte de Ohmnia Electronics -la empresa a través de la cual se quiere canalizar la OPA-, informa de que el beneficio al término de los primeros seis meses fue de 7,3 millones de euros, por los 9,1 millones del mismo período de 2025. A su vez, este beneficio era un 7,5% más alto que el de la primera mitad de 2024.
Las razones de este decrecimiento del resultado consolidado de Azkoyen hay que encontrarlas, según la nota de la propia empresa, en la caída del margen y también “en el aumento de al aumento de los costes fijos, derivado principalmente de mayores gastos de personal y de inversiones en la estructura comercial, I+D+i y las capacidades organizativas, destinadas a reforzar el crecimiento futuro del grupo”.
Pese a ello, su facturación sí creció, un 6,2%, hasta los 108,9 millones de euros, lo que hace viable que Azkoyen rebase los 211 millones de ingresos por ventas que acumuló el pasado año. Por otra parte, el margen bruto del grupo alcanzó los 49,6 millones de euros, lo que supone un 2,7% más que en el primer semestre de 2025. De esta manera, las ventas y el margen bruto en términos absolutos se han situado en “niveles muy similares” a los conseguidos en el segundo semestre del ejercicio 2025.
La buena evolución de las ventas se apoya especialmente en el área de tecnologías de pago, que ha incrementado su facturación un 20,3%, hasta los 44,7 millones de euros. Esta línea de negocio incluye soluciones para la gestión del efectivo, medios de pago con y sin efectivo para vending, conectividad, Internet de las Cosas y telemetría. Por su parte, el área de Seguridad ha aumentado sus ventas un 4,9%, hasta los 36,6 millones de euros, mientras que el apartado de máquinas expendedoras de café contabiliza una caída del 9,5%, quedando en 27,6 millones de euros.
Además, otra de las razones de que el semestre de Azkoyen haya estado basado por unos resultados que pueden ser considerados de transición está en que, durante el mes de marzo, se cerró la adquisición de la empresa suiza Primion AG, una operación liderada por Primion Technology GmBH, filial alemana de Azkoyen, por 2,2 millones de euros. Esta empresa se dedica al control de accesos y gestión de personal mediante sistemas inteligentes y certificados que protegen operaciones, personas y activos críticos.
Por otra parte, la deuda financiera neta se ha reducido hasta los 13,3 millones de euros, frente a los 16,4 millones de euros registrados a cierre del primer semestre del ejercicio anterior. “Esta mejora se produce, además, tras la aprobación de un dividendo ordinario y extraordinario por un importe conjunto de hasta 24,5 millones de euros, equivalente a 1 euro por acción, y tras la adquisición de la compañía suiza Primion AG”, explicó Azkoyen.
Para Ohmnia Electronics, la fructificación de la OPA podría asegurarle la inserción de sus diseños electrónicos en las soluciones tecnológicas de Azkoyen, y abrirle los principales mercados internacionales en los que opera la compañía navarra, como Alemania, Reino Unido, Italia o Bélgica, entre otros. Su fuerte posición en Europa es muy atractiva para Ohmnia, embarcada en un proceso de expansión desde 2019. La OPA, sobre la cual los accionistas de Azkoyen tienen un plazo de tres meses para decidir, está valorada en 244 millones de euros y podría derivar en la formación d eun grupo tecnológico-industrial con una facturación cercana a los 400 millones de euros y 2.000 empleados.