Vida y estilo

Aurelio Rojas, cardiólogo, advierte: "Lo más importante es que..."

El especialista señala que ciertos alimentos tienen un impacto negativo sobre el corazón y la salud general
El cardiólogo Aurelio Rojas / Instagram

Las carnes procesadas forman parte de la alimentación habitual de muchas personas: el fiambre, el bacon, las salchichas y otros productos ultraprocesados son opciones frecuentes en desayunos, bocadillos y comidas rápidas.

Sin embargo, consumir estos alimentos de forma habitual puede tener consecuencias negativas para la salud, por lo que los expertos recomiendan moderar su presencia en la dieta.

Uno de los últimos en recomendar reducir el consumo de estos alimentos ha sido Aurelio Rojas. "Lo más importante es que votéis a quien votéis... de esto comáis lo menos posible. Vuestro corazón os lo agradecerá", señala el cardiólogo en una historia de Instagram.

Se consideran carnes procesadas aquellas que han sido transformadas mediante técnicas como el salado, el curado, la fermentación o el ahumado para mejorar su sabor o prolongar su conservación. Entre los ejemplos más comunes se encuentran el chorizo, el salami, el salchichón, el bacon y las salchichas industriales.

Historia de Aurelio Rojas en Instagram @doctorrojass

El riesgo asociado a las carnes procesadas

Uno de los principales motivos para limitar su consumo es su relación con el cáncer colorrectal. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó las carnes procesadas como carcinógenas para los seres humanos, dentro del grupo 1.

Esta categoría indica que existen pruebas suficientes de que pueden causar cáncer, pero no significa que su peligrosidad sea equivalente a la del tabaco: la clasificación refleja la solidez de la evidencia, no el nivel de riesgo.

Según la evaluación de la IARC, los estudios analizados estimaron que consumir diariamente 50 gramos de carne procesada se asociaba con un aumento aproximado del 18% del riesgo relativo de cáncer colorrectal. Se trata de un incremento relativo, no de que el 18% de quienes la consumen vayan a desarrollar la enfermedad. El riesgo individual depende de distintos factores, incluida la cantidad consumida.

Además de la relación con enfermedades, algunas carnes procesadas contienen mucha sal. Un consumo elevado de sodio puede contribuir a aumentar la presión arterial y elevar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por eso, conviene revisar las etiquetas nutricionales y comparar productos antes de comprarlos.

Embutido y fiambres Pixabay

¿Cómo reducir las carnes procesadas?

Una idea práctica es reservar los embutidos para ocasiones puntuales, en lugar de incorporarlos a diario. También se pueden alternar con huevos, pescado, aguacate, legumbres, frutos secos y otras fuentes de proteínas.

Una alternativa saludable sería preparar un bocadillo con pan integra, aove, aguacate, queso crema, pimientos rojos y/o atún.

En definitiva, reducir el consumo de carnes procesadas es una medida útil para cuidar la salud. Priorizar alimentos frescos, frutas, verduras, cereales integrales y legumbres ayuda a mantener una dieta variada y equilibrada.

19/10/2026