A las diez de la mañana mucha gente salía del centro cívico Iparralde, de los cursos de gimnasia y de la piscina. Y de repente se ha hecho un corrillo justo antes de cruzar el paso de cebra para ir cada uno a su casa.
Los usuarios de Iparralde y gente que cruzaba por la zona no se podían creer lo que estaban viendo.
"Esto no puede ser, cada vez llegan más pronto". "Pero si hoy vamos a tener 25 grados, esto es increíble".
El motivo de su asombro no ha sido otro que ver atada a una señal de tráfico una de las famosas locomotoras que asan castañas en la calle y que todos los inviernos se instalan en Vitoria.
Y es que el frío todavía no ha llegado a la capital alavesa, por lo que a la gente le ha extrañado ver ya este carrito en la calle.
Son muchos los vitorianos que mantienen todos los años esta tradición y relacionan comer un cucurucho de castañas asadas con las temperaturas bajo cero de Vitoria.
Locomotora de castañas instalada frente al centro cívico Iparralde