La lesión de Adriá Domènech ha alterado los planes de Sergio García y de la directiva de Askatuak Gipuzkoa. El pívot sufrió una lesión en el tobillo que afecta a los tendones peroneos y al tibial posterior, además de un edema óseo. Esta baja ha llevado al mercado al equipo guipuzcoano que ha terminado firmando a Kevin Bercy para dos meses. El ala/pívot ocupará el lugar de un Doménech que ya se perdió los dos últimos partidos y su participación fue bajando a medida que pasaban las jornadas. El pívot fue una de las caras nuevas de este verano que tuvo un papel protagonista en cuanto a puntos y minutaje en el estreno en Granada. Disputó 23 minutos y anotó ocho puntos. Una jornada después su participación bajo de manera drástica hasta los 13 minutos, llegando a jugar solo dos minutos ante Palmer Basket. Posteriormente se perdió el duelo ante Alicante y Córdoba, por lo que se puede intuir que sus problemas físicos ya le limitaron en los partidos previos antes de ausentarse.
Trayectoria de Kevin Bercy
Ha tenido que moverse rápido la dirección deportiva del club donostiarra para no alargar el tiempo de espera y poder contar cuanto antes con un jugador experimentado para los próximos meses. Bercy, que jugó la temporada pasada en Canadá, conoce muy bien la liga y también al propio equipo de Sergio. En la temporada 24/25 pasó por Oviedo y Cantabria, estando hasta noviembre en el club asturiano donde promedio 10,4 puntos en ocho partidos, además de 8,3 rebotes por encuentro. En el equipo cántabro sus registros bajaron y su participación también fue irregular durante la temporada. Tal y como jugaba en un partido 20 minutos al siguiente no superaba los 10. En el global fueron 4,2 puntos y 2,7 rebotes de media en 23 partidos.
Tras un largo recorrido por diferentes clubes de España decidió dar el salto a una liga nueva. Se marchó al Edmonton Stingers de Canadá. Pese al cambio de aires le costó tener minutos continuados y poder responder con buenos números. Disputó 20 partidos, pero la media se quedó en siete minutos y 1,9 puntos. Cifras pobres para un jugador que un año antes en solo dos meses de competición llegó a alcanzar la media de 10,4 puntos.