Actualizado hace 10 minutos
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido este martes en la Diputación Permanente la fiabilidad del sistema de señalización ferroviaria LZB y las inversiones realizadas en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Durante su comparecencia ante la Diputación Permanente, iniciada a las 17.00 horas, a petición propia, el ministro ha rechazado que esta infraestructura esté abandonada y ha destacado que el Gobierno ha puesto en marcha un plan de renovación dotado con 780 millones de euros.
Puente ha calificado el LZB como un sistema "muy contrastado" importado desde Alemania y que, según ha señalado, continúa utilizándose en al menos el 80% de la red de alta velocidad de ese país. El ministro también ha apuntado que este sistema sigue presente en otros países europeos, como Austria, donde se emplea en líneas regionales, así como en redes de metro de distintas ciudades con tráficos de alta densidad.
Cronología del accidente
Puente ha reconstruido la secuencia de acontecimientos del accidente ferroviario de Urda. Según ha explicado, la caída del sistema de señalización LZB se produjo aproximadamente a las 8.30 horas, mientras que la colisión tuvo lugar a las 8.53 horas.
El ministro ha vuelto a señalar que el Gobierno desconoce por qué el tren Iryo 7076 no pudo reanudar la marcha después de recibir la orden correspondiente por parte del centro de control de Atocha. "Por motivos que desconocemos este tren no pudo arrancar y se mantuvo detenido ante la señal de entrada de Urda", ha explicado.
Puente ha detallado que, a las 8.48 horas, el tren Iryo 7076 contactó con el centro de control para comunicar que no podía reanudar la marcha y que continuaba detenido ante la señal de entrada de Urda. "El centro recibió el mensaje pero no tomó ninguna acción", ha afirmado el titular de Transportes.
780 millones para renovar la línea Madrid-Sevilla
En relación con la infraestructura que conecta Madrid y Sevilla, Puente ha rechazado las críticas sobre su estado y ha asegurado que "no es una infraestructura ni abandonada ni olvidada".
En este sentido, ha reivindicado la actuación del Ejecutivo y ha destacado que ha sido el actual Gobierno el que ha puesto en marcha un plan de renovación con una inversión de 780 millones de euros. El titular de Transportes ha incidido además en que esta cantidad figura como inversión y no como mantenimiento en las estadísticas presupuestarias.