Este viernes han comenzado en Amurrio (Araba) las primeras inspecciones presenciales a los udalekus, con las que el Gobierno Vasco pone en marcha el nuevo sistema de supervisión para reforzar la protección de la infancia en las colonias y campamentos de verano. La medida se integra en un proceso de actualización normativa, aunque lo ocurrido el pasado verano en Bernedo (Araba) ha acelerado su implementación.
“No se trata de algo improvisado, sino que responde a una necesidad que ya habíamos identificado dentro del desarrollo normativo que estábamos impulsando. Los hechos ocurridos el pasado verano nos han obligado a acelerar algunos procesos, pero el trabajo ya estaba en marcha desde enero de 2025”, afirma Adrián López, director de Juventud y Emancipación del Gobierno Vasco.
Control exhaustivo
La medida principal es la incorporación de tres inspectores específicos. Su labor tiene una doble vertiente. Por un lado, detectar actividades que se desarrollen sin haber sido comunicadas previamente a la Administración. Por otro, supervisar las entidades organizadoras para comprobar que cumplen realmente con lo declarado.
“Antes de desplazarnos a un udaleku comprobamos que se hayan presentado todos los documentos y verificamos que los requisitos administrativos se cumplen. Esa preparación es fundamental para que las inspecciones sean eficaces”, explican dos de las tres integrantes del cuerpo inspector, que no han querido revelar su identidad.
Si detectan alguna anomalía realizan un requerimiento para intentar subsanarla lo antes posible. “Además, mantenemos una coordinación constante con las diputaciones, que también nos trasladan información y cronogramas de las actividades para que podamos organizar el trabajo de campo”, relatan las inspectoras.
La supervisión no se limita únicamente a la fase administrativa. Durante todo el verano se van a realizar inspecciones presenciales en las colonias para comprobar que las condiciones declaradas se corresponden con la realidad.
“ Pido tranquilidad y confianza. Los udalekus son espacios seguros y de gran valor educativo ”
Adrián López - Director de Juventud y Emancipación del Gobierno Vasco
En las visitas, el equipo inspector verificará, entre otros aspectos, que el personal presente es el autorizado, que se cumplen los ratios establecidos y que las instalaciones reúnen las condiciones adecuadas para acoger a menores. “Todo ello quedará reflejado en un acta para que exista una constancia objetiva de lo observado durante la inspección”, afirman.
“Nos gustaría poder confirmar que los udalekus funcionan correctamente y que los niños y niñas disfrutan de entornos seguros. Esa sería la mejor noticia posible para todas las personas implicadas, porque significaría que las medidas de prevención y control están funcionando”, cuentan las dos integrantes del equipo investigador.
Si aprecian alguna irregularidad o aspecto que pueda afectar al bienestar o a la protección de los menores, actuarán de manera inmediata. “Activaremos los mecanismos de coordinación con los servicios competentes para que se valore la situación de forma más exhaustiva. También buscamos acompañar a las entidades y a los ayuntamientos para que conozcan bien sus obligaciones y dispongan de la información necesaria para desarrollar las actividades con todas las garantías”, añaden.
Las inspectoras asumen el cometido, completamente nuevo para ellas, con mucha ilusión y responsabilidad. “Somos conscientes de la responsabilidad que implica supervisar actividades en las que participan menores. Por ello, estamos esforzándonos por conocer la normativa, coordinar recursos y prepararnos para actuar con criterios homogéneos en todos los territorios”, recalcan.
Las inspectoras, de espaldas, con la responsable del udaleku (enfrente) y Adrián González, director de Juventud.
La figura del delegado de protección
El cuerpo inspector no estará solo en esta tarea, como indica Adrián López: “No debemos pensar únicamente en tres inspectoras trabajando de forma aislada. Cuentan con el apoyo de las tres diputaciones forales y de los equipos técnicos que participan en la mesa de coordinación”.
“Este sistema de supervisión no depende únicamente de nosotras. Detrás existe una estructura de apoyo formada por profesionales de distintas administraciones que colaboran para que el control de las actividades sea lo más completo posible”, afirman las inspectoras.
La nueva normativa establece, además, que las entidades organizadoras de los udalekus deben nombrar a una persona encargada de proteger a los menores. Se trata del delegado de protección. Sus funciones consisten en explicar los protocolos de prevención y protección frente a la violencia y activarlos cuando sea necesario. También tendrá la responsabilidad de comunicar cualquier situación de violencia o sospecha, según la normativa vigente, así como proteger los datos sensibles de los menores, entre otras tareas.
“ El objetivo es que las actividades se desarrollen con todas las garantías y los niños disfruten ”
Cuerpo de inspectores - Gobierno Vasco
Entre las exigencias planteadas para la organización de colonias y campamentos de verano figuran también la existencia de una dirección responsable de la actividad, que el personal cuente con formación en primeros auxilios y que quienes trabajan con menores dispongan de una preparación adecuada para garantizar la seguridad y la atención en este tipo de programas.
Según los datos facilitados por el departamento de Juventud, alrededor de 300 personas han participado en los cursos de formación sobre buen trato, organizados con el objetivo de reforzar las capacidades de detección y actuación en el entorno educativo y de ocio. “Queremos que las personas responsables dispongan de herramientas para generar entornos seguros y de calidad para los menores. La formación incluye contenidos específicos y acredita la participación mediante un certificado”, señala Adrián López.
Cambio normativo
Medidas
La normativa introduce un conjunto de nuevas obligaciones dirigidas a reforzar el control de las actividades de ocio con menores. Entre ellas figura la presentación, antes del comienzo de cada actividad, de una declaración responsable por parte de la entidad organizadora.
También establece que todas las personas que mantengan un contacto habitual con menores deberán acreditar cada año un certificado negativo de delitos de naturaleza sexual. Además, el reconocimiento oficial de los servicios y equipamientos juveniles pasará a realizarse mediante resolución administrativa expresa.
Sanciones
La ley amplía el catálogo de conductas sancionables e incorpora nuevas infracciones graves y muy graves vinculadas a la protección y seguridad de los menores.
Entre los incumplimientos que podrán ser objeto de sanción se encuentran la falta de un seguro de responsabilidad civil, la ausencia de las medidas de seguridad exigidas en instalaciones y equipamientos o la organización de actividades que fomenten cualquier forma de violencia, discriminación o vulneración de derechos.
Reunión de las personas presentes durante la primera inspección.
Objetivo primordial: proteger a los menores
Desde el Gobierno Vasco indican que el objetivo de estas medidas no es castigar sino velar por la seguridad de los menores. “No concebimos la inspección únicamente como una herramienta sancionadora. También tiene una función de acompañamiento y asesoramiento a las entidades para que puedan cumplir correctamente con todas las obligaciones que les corresponden. Nuestra prioridad es el bienestar de los menores”, expresa Adrián López.