Vida y estilo

Artrosis y ejercicio físico, cuando la movilidad se convierte en el mejor aliado

Se trata de "la enfermedad degenerativa articular más frecuente, caracterizada por la destrucción del cartílago hialino que recubre las superficies óseas"
Se deben realizar ejercicios específicos para cada articulación afectada y aplicar frío o calor en la zona del dolor / Magnific

La artrosis, a la que también se denomina como osteoartritis, es, tal y como así la definen los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra (CUN), "la enfermedad degenerativa articular más frecuente, caracterizada por la destrucción del cartílago hialino que recubre las superficies óseas".

"Enfermedad degenerativa articular más frecuente, caracterizada por la destrucción del cartílago hialino que recubre las superficies óseas"

Con esa información sobre la mesa, resulta interesante tener en cuenta que el cartílago es "un tejido que hace de amortiguador al proteger los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación. Cuando se desarrolla la artrosis, dicho cartílago pierde sus propiedades. Puede incluso llegar a desaparecer, haciendo que los extremos de ambos huesos rocen directamente, produciendo dolor. Habitualmente se localiza en la columna cervical y lumbar, algunas articulaciones del hombro y de los dedos de las manos, la articulación de la raíz del pulgar, la cadera, la rodilla y la articulación del comienzo del dedo gordo del pie", describen desde la CUN.

El ejercicio físico, un perfecto aliado para el tratamiento de la artrosis

De la misma manera que ocurre con numerosas cuestiones de salud, el ejercicio físico es, también, un gran aliado para el tratamiento de la artrosis. Es, tal y como así lo afirman desde el Hospital Clínic de Barcelona, "la base del tratamiento no farmacológico de la artrosis. Se recomienda realizarlo durante 30 minutos, 5 veces por semana. Los ejercicios de fortalecimiento de músculos protegen las articulaciones, por ejemplo, fortalecer los cuádriceps y la musculatura isquiotibial protege las rodillas. También forma parte del tratamiento seguir las pautas de ejercicios dirigidos por el fisioterapeuta, realizar ejercicios específicos para cada articulación afectada y aplicar frío o calor en la zona del dolor".

Los pacientes con artrosis tampoco deben pasar por alto algunas recomendaciones, como evitar mantener la misma postura mucha tiempo, no andar por terrenos irregulares, dormir en cama plana y evitar sentarse en sillones o sofás hundidos, hacer uso del ascensor en lugar de las escaleras, llevar zapatos de suela gruesa o plantillas y no forzar las articulares, entre otras.

Y es que, al contrario de lo que se puede llegar a pensar, "el ejercicio no desgasta más la articulación. Al contrario, aporta múltiples beneficios: "Disminuye el dolor al mejorar la lubricación articular. Aumenta la fuerza muscular, lo que estabiliza y protege la rodilla. Mejora la movilidad y la flexibilidad articular. Previene el sobrepeso, uno de los factores que más agravan la artrosis. Mejora el estado de ánimo y la calidad de vida del paciente". Para ello se recomienda el ejercicio aeróbico de bajo impacto, fortalecimiento muscular, estiramientos y movilidad articular y ejercicio funcional.

07/11/2026