El grupo municipal del PNV de Arrasate ha presentado su propuesta para la transformación de Zarugalde y la mejora de la movilidad urbana bajo el nombre de Muxibar-San Frantzisko, un proyecto que, según la formación jeltzale, busca ofrecer "una solución integral a los retos de movilidad, accesibilidad y regeneración urbana del municipio".
La iniciativa plantea una reordenación de distintos espacios con una visión "a largo plazo". Entre las actuaciones previstas figura la peatonalización de Zarugalde, acompañada por un carril bici bidireccional conectado con otros puntos de la red ciclista, así como la ampliación de aceras en la calle Otalora manteniendo plazas de estacionamiento.
Parking bajo la campa de Kondekua
El proyecto también contempla mejorar la conexión entre Arbolapeta y San Frantzisko, priorizando los desplazamientos a pie y en bicicleta, además de habilitar un aparcamiento subterráneo en Kondekua, en la campa situada a la entrada de Monterrón, brindando "una solución estructural y definitiva a la falta de estacionamiento" existente en el entorno. A ello se suma el rediseño del propio parque, con el objetivo, tal y como insiste el PNV, de "modernizar el acceso y potenciar su uso para actividades culturales, sociales y de ocio".
Planificación global y no actuaciones "aisladas"
En este contexto, la formación jeltzale sostiene que la regeneración urbana "no puede basarse únicamente en actuaciones aisladas, sino en una estrategia coherente que combine sostenibilidad, accesibilidad, movilidad y servicios para la ciudadanía".
El portavoz jeltzale, Ander Garay, incide en que Arrasate necesita proyectos pensados "en el mañana y no actuaciones improvisadas para salir del paso", y afirma que la propuesta Muxibar-San Frantzisko pretende construir un municipio "más cómodo, moderno, sostenible y preparado para el futuro", atendiendo a las necesidades cotidianas de la ciudadanía.
El grupo municipal del PNV de Arrasate.
"Carecen de una visión integral"
La presentación del proyecto llega, además, en un contexto donde recientemente el Gobierno municipal ha peatonalizado Zarugalde mediante la fórmula del urbanismo táctico. Desde el PNV creen que estas medidas "carecen de una visión global" y critican que "la creación de un carril bici desconectado o la eliminación de más de 30 plazas de aparcamiento sin alternativas previas son ejemplos de una gestión basada en parches y no en soluciones estructurales".
Los jeltzales cuestionan, asimismo, la inversión realizada en esta intervención, cifrada en cerca de 40.000 euros, al entender que "no resuelve los problemas de fondo de la zona ni aporta una mejora real de la movilidad".
“Nosotras y nosotros sí creemos en una movilidad sostenible, pero debe hacerse bien, con planificación, alternativas y pensando en cómo viven las personas el día a día del municipio. No se trata solo de cerrar calles o pintar líneas en el suelo; se trata de construir un Arrasate mejor conectado, accesible y funcional”, sentencia Garay.