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Todo apunta a que el Ayuntamiento de Arrasate elevará del 50% al 100 % el recargo del IBI que se aplica a las viviendas vacías a partir del próximo enero. Es uno de los principales cambios de la propuesta de Ordenanzas Fiscales para 2027 que ha presentado el Gobierno municipal y que será sometida a la aprobación del Pleno el próximo 15 de octubre, donde EH Bildu y Elkarrekin Arrasate cuentan con mayoría absoluta.
La medida busca que los inmuebles que no están ocupados de forma habitual pasen a estar disponibles para uso residencial. El edil de Hacienda, Joseba Ezpeleta, subraya que el objetivo del recargo “no es recaudar dinero, sino sacar estos pisos vacíos al mercado de alquiler”.
El Gobierno arrasatearra enmarca la iniciativa en la actual dificultad de acceso a la vivienda y defiende que, además de construir nuevas promociones, es necesario poner en uso los inmuebles que están sin habitar. "Las viviendas no pueden entenderse como una inversión o un instrumento de especulación económica; son un derecho imprescindible para que toda persona pueda desarrollar su proyecto de vida", sostiene el Ejecutivo local.
Supuestos de exención y Bizigune
Según el diagnóstico elaborado para la declaración de Arrasate como zona tensionada, existen 1.045 pisos en los que no figura ninguna persona empadronada, el 9,7 % del parque residencial. El propio informe advierte, sin embargo, de que este dato no permite concluir que estén desocupados, ya que algunos pueden tener un uso ocasional o estar arrendados. En cuanto al número de solicitudes, a 1 de octubre de 2024, Etxebide contabilizaba 1.190 peticiones de alquiler en el municipio.
Las Ordenanzas Fiscales contemplan doce supuestos de exención para evitar que el recargo afecte a situaciones en las que la ausencia de empadronamiento responda a otras circunstancias, que será necesario acreditar con la documentación correspondiente. Entre ellos figura la incorporación del inmueble al programa Bizigune del Gobierno Vasco, una opción que exime al propietario del recargo del IBI que se cobra a partir de la segunda vivienda vacía.
Subidas de tasas e impuestos en función de las pensiones
Asimismo, para 2027, el Ejecutivo local plantea modificar el sistema de actualización de los tributos municipales. Frente al modelo basado en previsiones o estimaciones, opta por vincular las subidas al mismo incremento que experimenten las pensiones, tomando como referencia la evolución del IPC o de la inflación.
“La intención es es establecer un criterio estable para actualizar anualmente los impuestos y tasas municipales en lugar de recurrir a estimaciones sobre la evolución de los precios”, precisa Ezpeleta.
Mantener la progresividad
El Gobierno municipal también mantiene para 2027 el criterio de progresividad introducido en 2026. Según apunta, todavía no dispone de datos oficiales sobre las solicitudes realizadas durante el presente ejercicio, ya que el año fiscal continúa en vigor, pero hace una valoración positiva de su aplicación.
"La progresividad es imprescindible para reducir las desigualdades socioeconómicas actuales", insiste el Gobierno arrasatearra, que considera que este sistema permite introducir criterios de "solidaridad y justicia social en la fiscalidad municipal, protegiendo a quienes más lo necesitan".
Tasa turística
El proyecto de Ordenanzas Fiscales recoge, a su vez, la nueva tasa sobre las estancias turísticas, de obligado cumplimiento conforme a la normativa de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Así, el Gobierno arrasatearra apuesta por aplicar los tipos más bajos a los establecimientos convencionales (hoteles, pensiones o agroturismos), al considerar que el municipio no afronta “un problema de masificación turística”. No obstante, para las viviendas destinadas a este uso, tanto completas como por habitaciones, se aplicará el tipo máximo, fijado en 6,50 euros por estancia.