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El antiguo pabellón de Legarre, cuyas cuatro paredes durante décadas resonaron con el ajetreo diario de actividades industriales, se prepara para su gran transformación: dejará paso a un espacio residencial de 80 viviendas, promovido por la empresa Amenabar. El arranque de las obras, según la constructora, está a la espera de la obtención de los permisos correspondientes por parte del Ayuntamiento de Arrasate y la previsión es que la nueva promoción se entregue para “finales de 2028”.
Imagen del pabellón Legarre.
Bautizado como 'Legarre Berria', el proyecto surge con un enfoque de regeneración urbanística y busca, a través de su edificación, fortalecer la conexión entre el tejido urbano y el río Deba. Compuesto por 80 pisos de dos y tres dormitorios orientados hacia el entorno natural, el futuro edificio con forma de 'L' dispondrá con siete plantas y cinco portales, y presentará una arquitectura contemporánea caracterizada por su volumetría aterrazada, grandes ventanales, barandillas de vidrio y viviendas pasantes -aquellas que reciben luz y ventilación por ambos lados-; elementos que favorecerán la luminosidad y el 'confort' de las diferentes estancias.
Amplias terrazas en el ático
Los inmuebles, tal y como detallan desde Amenabar, ofrecerán diferentes tipologías, incluyendo plantas altas y áticos diseñados para responder “a distintos estilos de vida y necesidades”. Entre sus principales atractivos destacan las generosas terrazas de los áticos, que alcanzarán superficies de hasta 241 metros cuadrados, reforzando el carácter abierto y residencial del conjunto.
Fotomontaje de las amplias terrazas del ático.
Además, el proyecto apuesta por la sostenibilidad. Los pisos contarán con solado laminado de madera, ventanas oscilobatientes, armarios empotrados, falsos techos y una fachada ventilada. En términos de eficiencia energética, el edificio integrará sistemas de energía renovable para calefacción y agua caliente sanitaria, además de paneles fotovoltaicos para la generación de electricidad.
En fase de comercialización
Actualmente, la promoción ya se encuentra en fase de comercialización, con precios a partir de 230.000 euros, y en palabras de Amenabar, “está despertando un notable interés entre los vecinos de la comarca”.
La edificación se ubicará abierta al río y de forma paralela a Gipuzkoa Etorbidea. Esta alineación se retranquea con respecto al borde del vial, de forma que la intensidad y el ruido del tráfico interfiera de la menor manera posible sobre las viviendas.
Plaza interior
En cuanto a la configuración del espacio y la movilidad, la nueva urbanización incorporará una amplia acera peatonal, especialmente relevante en su encuentro con la avenida Gipuzkoa. La intervención contempla, asimismo, un espacio público de más de 2.200 metros cuadrados. Este ámbito se configura con carácter de plaza interior y estará flanqueado por locales comerciales en planta baja.
El diseño prioriza también la relación con el entorno natural, con zonas verdes tanto dentro del ámbito como en su conexión con el viario de ribera, generando un nuevo espacio destinado al paseo, el ocio y el tránsito. Por su parte, la franja lineal más próxima a la carretera albergará el trazado del bidegorri, en línea con la infraestructura ciclable proyectada a lo largo de toda esta arteria principal de acceso al centro del municipio.