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El Gobierno municipal de Aretxabaleta ha hecho un llamamiento al civismo tras detectar excrementos de perro y acumulación de residuos plásticos en el entorno del parque de chorros de agua inaugurado el pasado 1 de junio en la campa situada frente al polideportivo. El Ayuntamiento recuerda que la presencia de canes está prohibida en toda la zona verde, incluidos los juegos, y pide la colaboración ciudadana para mantener unas instalaciones “limpias, cuidadas y agradables para todos y todas”.
El Consistorio señala que la puesta en marcha del parque acuático ha supuesto “una importante inversión económica” después de “muchos años de espera”. Además, explica que el entorno ha sido acondicionado con nuevas zonas de césped diseñadas junto a un paisajista para crear una alternativa de ocio y descanso dirigida a toda la ciudadanía. “Niños, jóvenes y personas adultas disponen ahora de un espacio verde donde descansar, tumbarse, leer, jugar o disfrutar de la naturaleza”, destacan desde el Gobierno municipal.
Sin embargo, el Ayuntamiento lamenta que en apenas unos días ya hayan aparecido “numerosos excrementos caninos” en las áreas verdes acondicionadas. Según indica, esta situación ha provocado que las personas usuarias de estos espacios para el disfrute hayan tenido que "enfrentarse a situaciones desagaradables".
Prohibición señalizada en los cuatro accesos
En este sentido, el Gobierno municipal insiste en que la entrada de perros está prohibida tanto en el parque de chorros de agua como en toda la zona verde que lo rodea, una medida que aparece señalizada en los cuatro accesos al recinto. “El respeto a esta norma es fundamental para garantizar la limpieza, la conservación de estos espacios y el bienestar de todas las personas usuarias”, subraya.
Los canes también tienen prohibido el acceso al parque acuático.
Restos de globos
Los responsables municipales también han mostrado su preocupación por la proliferación de residuos plásticos, especialmente restos de globos utilizados en el entorno de las fuentes de agua. "Estos plásticos perjudican al medio ambiente y afectan de manera significativa a la calidad y limpieza de las zonas verdes. Además, los pequeños fragmentos de plástico que quedan dispersos entre el césped son muy difíciles de retirar, lo que incrementa considerablemente las labores de limpieza, exige un mayor uso de recursos públicos y genera costes adicionales que se sufragan con el dinero de toda la ciudadanía", advierten.
Por ello, el Gobierno municipal solicita evitar el uso de globos en este espacio y apela a la responsabilidad colectiva para utilizar "los espacios públicos de manera consciente y fomentando una convivencia basada en el respeto". “Mantener nuestro pueblo limpio, cuidado y agradable para todos y todas es una responsabilidad compartida”, sentencia.