ArcelorMittal ha anunciado que suspende de manera indefinida la actividad de su planta siderúrgica en Krivói Rog (Ucrania) tras ser blanco de cuatro ataques en las últimas cinco semanas, dejando incluso víctimas mortales, y asume que registrará un cargo por deterioro no monetario de aproximadamente 1.000 millones de dólares (878 millones de euros).
"Con profundo pesar, hemos llegado a la conclusión de que ya no podemos operar ArcelorMittal en Krivói Rog de forma segura. Desde el inicio de la guerra, nuestro personal en Ucrania ha trabajado incansablemente para mantener operativas las minas y la planta. Han demostrado una valentía ejemplar en circunstancias que la mayoría de nosotros ni siquiera podemos imaginar", ha indicado el director general de ArcelorMittal en Krivóu Rog, Mauro Longobardo.
En este sentido, Longobargo ha indicado que el gigante siderúrgico se encuentra en conversaciones con el Gobierno de Ucrania sobre la futura situación de la planta, que se están centrado en buscar la forma de presevar la infraestructura para, una vez finalizado el conflicto, poder retomar la producción.
CUATRO ATAQUES EN CINCO SEMANAS
Las instalaciones de ArcelorMittal en suelo ucraniano ha sufrido cuatro ataques con misiles en las últimas cinco semanas, el más reciente este pasado 21 de septiembre, que se han cobrado la vida de cinco personas y han dejado 17 empleados heridos, uno de los ellos todavía permanece en estado crítico. "Desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, la prioridad de ArcelorMittal ha sido la seguridad y el bienestar económico de sus empleados ucranianos.
Empleados de toda la organización se unieron para apoyar a sus compañeros ucranianos y se implementaron diversas medidas a nivel local para brindar apoyo a los empleados y sus familias. La fortaleza y la resiliencia demostradas por la plantilla de ArcelorMittal en Krivóu Rog durante el conflicto han sido extraordinaria", reza un comunicado de la empresa. En este sentido, la compañía ha destinado apoyo financiero por valor de hasta 700 millones de dólares (615 millones de euros) para mantener la actividad en la planta ucraniana.