Las 510 familias que residen en las viviendas de protección oficial de Benta Berri, en Donostia, atraviesan un periodo de espera mientras el consejero de Vivienda del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, negocia con la empresa Testa Homes (perteneciente al fondo buitre Blackstone) la adquisición de los inmuebles para impedir el desalojo de cerca de 1.700 personas.
Antxon Pro, representante de la junta directiva de la asociación vecinal Alokairu, asegura ver con buenos ojos esas negociaciones, al tiempo que confirma que el colectivo ha decidido actuar con prudencia, a la espera de conocer el resultado de las conversaciones.
Sin embargo, Pro ha advertido de que, si no se alcanza un acuerdo en ese plazo para garantizar la continuidad del alquiler protegido ante la expiración de la calificación en 2028, los vecinos retomarán las acciones de protesta con una intensidad mayor.