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La jornada festiva del 19 de marzo marcará el inicio del programa de visitas teatralizadas al Palacio Lili de Zestoa.
Mujeres trabajadoras e incorformistas
Al igual que en años anteriores, esta nueva temporada responde al nombre de ‘La honra de los Lili’, una representación basada en datos históricos que pone en valor la figura de Andre Madalen, una mujer vasca del siglo XVII y última representante del linaje de los Lili.
Su figura sirve para reivindicar a una mujer trabajadora y no conformista, capaz de desenvolverse con soltura en un mundo dominado por el hombre.
Por extensión, la obra rinde homenaje también a otras mujeres, como Domenja Lili, que fue quien dio origen al linaje, y las que vinieron después de ella.
Matriarcado vasco
A través de la representación, se ofrece la oportunidad de conocer un modelo único de matriarcado vasco mediante un drama basado en hechos reales y cargado de emoción.
El público tendrá la oportunidad de conocer las responsabilidades y el poder que tuvieron las mujeres en Euskal Herria.
Un reflejo de ello es la posibilidad de heredar tierras y otros bienes en el Renacimiento, como sucedió en el caso de Andre Madalen, a quien su marido legó un poder notarial para gestionar los negocios del Palacio Lili
Esta situación no duró eternamente y los siglos posteriores supusieron un retroceso, con la pérdida de derechos por parte de las mujeres, que no se empezaron a recuperar hasta bien avanzado el siglo XX, cuando comenzaron a recuperar aquellas libertades y derechos de los que las habían privado.
Palacio renacentista
El otro protagonista de estas visitas es el propio Palacio Lili. El edificio data del siglo XVI y está formado por dos estructuras principales comunicadas entre sí.
Junto al propio palacio, caracterizado por una fachada construida con piedra sillar que lo convierte en un claro ejemplo de la arquitectura palaciana medieval, se encuentra adosado un cuerpo conocido como Lilibea.
El conjunto se completa con los molinos Errotatxo y Errotazar y los restos de dos antiguas ferrerías. De hecho, su pasado está ligado a la producción del hierro y la madera.
Adquirido por al Ayuntamiento
Durante años, los Lili habían permanecido neutrales en los enfrentamientos entre oñacinos y gamboínos.
Al terminar las contiendas, la pequeña casa torre de Lilibea fue transformada en palacio por Domenja de Lili y su hijo Juan Pérez de Idiáquez, una residencia que habría de servir de símbolo del estatus social de sus dueños, así como de centro de importantes explotaciones económicas.
Con el paso de los años y de varias generaciones de rentistas, el palacio fue reconvertido en caserío, hasta que en el año 2000 fue adquirido por el Ayuntamiento de Zestoa.
Venta de entradas
El programa de visitas, que comienza este jueves 19 de marzo, tendrá continuidad a lo largo de los próximos meses con nuevas representaciones.
La agenda incluye visitas los sábados a las 16.30 (castellano) y a las 17.30 (euskera), y los domingos y festivos a las 11.30 (euskera) y a las 12.30 (castellano).
El precio de la entrada general es de 7 euros, mientras que estudiantes, profesorado, jubilados y pensionistas abonarán 6 euros, y los menores de seis años tendrán acceso gratuito.
Más información sobre las visitas al Palacio Lili en info@ekainberri.com, en el teléfono 943 86 88 11 y en la web https://www.ekainberri.eus/eu/lili-jauregia/