“Habrá bastante gente de Arrasate”, explica Ander Murua. Todo apunta a que el Labrit de Iruñea vivirá el sábado una imagen inmejorable para la final del Campeonato Manomanista Serie B, que cruza al delantero de Arrasate, reciente campeón del Parejas Serie B junto a Arkaitz Gabirondo, con Unai Amiano, a partir de las 17.15 horas. Duelo de poder a poder. Dos estilos y una txapela en el horizonte con premio doble.
Es su segunda final de Serie B consecutiva después de ganar el Parejas con Arkaitz Gabirondo. ¿Qué significa para usted esta final?
Estoy muy contento. La tomo con muchas ganas. No me la esperaba cuando empezó el torneo, porque el Parejas se me hizo largo y llegué cansado a la final. Descansé durante diez días y alcancé con ilusión el Manomanista. Gané a Senar en el primer partido y eso me dio vida.
En imágenes: Ander Murua y Unai Amiano eligen material en el frontón Labrit de Iruñea para la final del Manomanista Serie B.
Dejar en nueve a un pelotari de la talla de Senar, favorito al título, no es cosa menor.
Siempre está entre los favoritos, pero creo que el campeonato no le ha pillado en un buen momento de forma. Perdió 22-21 en la previa de Primera contra Bakaikoa después de ir ganando 14-21 y eso también le pasó factura. En mi caso, jugué un gran partido y fue una gran sorpresa, porque Senar tiene un altísimo nivel. Fue un punto de inflexión.
Paso adelante de Murua
¿Cómo está de manos y de cuerpo?
Tengo las manos bastante golpeadas, pero es lo normal en esta modalidad. Estoy yendo todas las semanas al masajista para recuperarme de partido a partido. No hay excusas. Voy a darlo todo.
Unai Amiano es un gran pegador y tiene una zurda que es dinamita.
Durante todo el campeonato ha marcado la diferencia con el golpe. Ha terminado muy bien el tanto, pero su juego se basa en sacar esa zurda. Si tiene pelota, abre hueco y es complicado darle la vuelta. La clave es atrasarle, para que no marque distancias con la pegada.
Debutó en profesionales en septiembre de 2024 y lleva una trayectoria bonita. ¿Cómo se está viendo?
Estoy a punto de cumplir los dos años en Aspe. Me costó dar el salto y la oportunidad me llegó más tarde que a los demás, pero eso, a la vez, está provocando que disfrute más de las cosas. En cuanto al juego, soy un pelotari duro, que no da por perdido ningún tanto. Los que no acabamos tan rápido tenemos que hacer que al rival le cueste rematar.
La evolución
¿En qué cree que ha evolucionado en este tiempo?
En la confianza. Empecé con ganas, pero no me metieron en el Parejas Serie B. Tuve la oportunidad de jugar terceros partidos y los tomé con ganas. En verano di un salto y mostré mi juego, que se basa en entrar de aire desde algo más lejos. Eso es lo que me ha dado confianza y continuidad. Me gusta entrar de gancho de zurda desde lejos, porque puede cambiar el tanto. Es un golpe que estoy haciendo en el mano a mano. Se hace daño porque las pelotas tienen salida y bote.
Murua y Gabirondo, exultantes.
Con su besagain puede pasar de dominado a dominador, ¿no?
Aunque no marques la chapa, desplazas al contrario y le haces daño. Es una de mis virtudes. Es una manera de trabajar el tanto para después tener oportunidades.
El precedente
La txapela del Manomanista Serie B tiene premio doble, porque otorga al ganador el billete para disputar, al menos, una previa de Primera en 2027.
Es un gran premio, pero no pienso en eso. Estoy centrado en seguir en la misma línea de estos partidos. Si llega esa oportunidad, ya vendrá.
El precedente fue un 17-22 para Amiano en la liguilla de cuartos.
No significa nada, porque lo importante es el sábado. Hace un mes de aquel encuentro. Han cambiado muchas cosas. Ese partido me sirve de aprendizaje, para saber qué hacer y qué errores no debo cometer.