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Fernando Alonso pudo haber vestido los colores de Red Bull y compartido garaje con Max Verstappen en 2025. La posibilidad existió y llegó a plantearse en serio, según revela Christian Horner en Drive, su autobiografía, que se publicará el próximo 22 de octubre. El antiguo jefe de la escudería austríaca asegura que el piloto asturiano estaba interesado en la operación, pero que Helmut Marko terminó frenándola.
La revelación recupera una de las incógnitas del mercado de pilotos de 2024, cuando Red Bull buscaba alternativas ante el bajón de rendimiento de Sergio Pérez. Horner, que dirigió al equipo durante dos décadas antes de ser apartado en julio de 2025, explica que estudió distintas opciones para acompañar a Verstappen. Alonso era una de ellas y, a tenor de su relato, estaba dispuesto a dar el paso.
Alonso quería pilotar junto a Verstappen
“En el Gran Premio de Japón, Fernando incluso me comentó que tenía muchas ganas de pilotar junto a Max la temporada siguiente”, escribe Horner en el libro, según los extractos publicados por varios medios internacionales. La conversación tuvo lugar en abril de 2024, cuando el futuro del asturiano todavía estaba pendiente de resolverse. Cuatro días después de aquella cita, Alonso anunció su renovación con Aston Martin.
El entonces responsable de Red Bull buscaba una alternativa a Pérez, cuyo rendimiento había caído de forma notable respecto a sus primeras temporadas en el equipo. El mexicano terminó octavo en el Mundial de 2024, muy lejos de Verstappen, que conquistó su cuarto título consecutivo. La diferencia de resultados alimentó las dudas sobre su continuidad y abrió la puerta a estudiar nuevos candidatos.
Según la reconstrucción de Horner, Marko fue quien puso fin a la posibilidad de incorporar al asturiano. “Helmut, al parecer en nombre del equipo de representación de Verstappen, dejó claro que no les entusiasmaba la idea”, relata el británico. Horner sostiene que la negativa no procedió directamente del piloto neerlandés, con quien Alonso mantiene una relación de respeto.
“Supe de inmediato que esa orden no venía de Max. Alguien, en algún lugar, decidió que no era el paso correcto para Red Bull. Me decepcionó”, afirma el antiguo jefe de equipo. Su versión apunta a una decisión interna que dejó fuera a un bicampeón del mundo con experiencia suficiente para afrontar el desafío, aunque no permite concluir que el contrato estuviera cerrado.
Leclerc y Sainz también estuvieron en la lista
Alonso no fue el único piloto al que Horner quiso acercarse. El británico también valoró a Charles Leclerc, entonces en Ferrari, al que consideraba un candidato capaz de aportar velocidad y estabilidad al equipo. Sin embargo, según su relato, Marko tampoco respaldó esa alternativa. Carlos Sainz apareció igualmente en los planes de Red Bull. El madrileño buscaba asiento para 2025 después de conocer que Lewis Hamilton ocuparía su lugar en Ferrari, pero tampoco encontró una vía para regresar a la estructura de la marca austríaca. Horner volvió a contactar con él en 2025 para explorar un posible fichaje de cara a la temporada siguiente, apenas unos días antes de su propia salida del equipo.
Red Bull acabó apostando por Liam Lawson para sustituir a Pérez en 2025, aunque el neozelandés solo disputó dos grandes premios antes de ser reemplazado por Yuki Tsunoda. Una decisión que Horner cuestiona en sus memorias, donde considera que se exigió demasiado a un piloto con poca experiencia en la Fórmula 1.
La historia de Alonso con Red Bull viene de lejos. En 2009, la escudería ya intentó atraer al asturiano, que terminó apostando por Ferrari para iniciar una etapa que le convirtió en el principal rival de Sebastian Vettel durante varias temporadas. Los títulos de aquel periodo fueron para el alemán, mientras Alonso se quedó a las puertas del campeonato en 2010 y 2012.