Las nuevas tendencias de decoración están dejando atrás las paredes las lisas y apuestan por interiores con más textura y elegancia.
El papel pintado vuelve a ganar protagonismo como una de las opciones más versátiles para transformar una estancia sin necesidad de realizar obras.
Pintar las paredes sigue siendo una alternativa práctica, pero el papel pintado ofrece posibilidades decorativas que resultan más difíciles de conseguir únicamente con pintura.
Permite delimitar visualmente una zona o cambiar por completo la percepción de una habitación mediante estampados, colores y texturas.
Además, los nuevos materiales han mejorado sus prestaciones. Un buen ejemplo es el papel pintado vinílico geométrico gris Paradise de RASCH de Leroy Merlin.
El modelo tiene unas dimensiones de 53 cm de ancho por 10,05 metros de largo, incorpora una superficie vinílica y un soporte no tejido (TNT). Cada rollo cubre aproximadamente 5 m².
Otra de sus ventajas es la facilidad de mantenimiento. Este modelo es lavable y puede limpiarse con una bayeta húmeda, mientras que su resistencia a la luz ayuda a conservar los colores y el diseño con el paso del tiempo.
Papel pintado Vinilo Geométrico
Una forma sencilla de renovar cualquier estancia
Una de las tendencias actuales consiste en utilizar el papel pintado para crear paredes donde no se cubre necesariamente toda la habitación.
El salón, el cabecero del dormitorio, el recibidor o incluso determinadas zonas de la cocina y el baño pueden convertirse así en puntos de interés visual.
Los estampados geométricos, como los del modelo Paradise, funcionan especialmente bien porque aportan "profundidad y dinamismo" sin necesidad de incorporar numerosos elementos decorativos.
Frente a una pared pintada, el papel permite además cambiar fácilmente de estilo cuando las tendencias o las preferencias personales cambian. En este caso, el papel puede retirarse en seco, otra característica que facilita futuras renovaciones.
En definitiva, las tendencias de decoración apuestan por hogares menos uniformes y más personales. Y el papel pintado es una solución práctica para conseguirlo: aporta color, textura y diseño, permite renovar las paredes sin una reforma importante y ofrece numerosas posibilidades para adaptar cada estancia al estilo de quienes viven en ella.